¡¡Anécdotas de Secretarias acaba de cumplir un año!!

¿Quién me lo iba a decir a mí? me parece increíble que un blog como este, en donde hablo de la vida en la oficina, así como de la fauna que la puebla haya llegado tan lejos.
¿Qué ha significado para mí este viaje por el mundo bloguero?

Lo primero que descubrir puedo escribir y que hay alguien interesado en leer mis artículos, vosotros. Eso es un subidón de autoestima importante. Y es que siempre cateé en el instituto lengua y literatura. No solo eso. Alguna vez cuando redacto alguna carta, nota o informe en la oficina, mi jefe me dice “Erika, muy mal” (a lo que respondo interiormente “amiguito, si tu supieras que tengo una doble vida en la que no paro de escribir…”)

En cada entrada hago terapia psicológica. Quizás no soy la empleada 10 pero ¿y los jefes o los compañeros lo son? no, tampoco. Todos tenemos defectos. Contaros mi día a día me relaja del estrés y la presión mental de la oficina. Ya comenté que una vez me dio un ataque de ansiedad y que estuve una temporada drogada con sedantes hasta las trancas. Así que imaginaros el dinerito que me estoy ahorrando por no ir a la consulta del psicólogo.

Un bloguero aprende marketing quiera o no. La configuración del blog, de las imágenes, buscar títulos atractivos (yo en esto la cago bastante), compartir contenido, crearte una marca personal, comunicación bidireccional y muchas cosas más.

En general soy bastante insumisa y basta con que los marketeros digan que tienes que publicar 4/5 artículos todos los días a primera hora de la mañana, para hacer lo contrario. Solo uno los viernes y encima a última hora. ¡Toma ya! Me encanta llevar la contraria jeje. Y no me va mal. Muchos de vosotros os ponéis nerviosos pasado el fin de semana y los lunes me preguntáis de qué hablaré en la próxima entrada.

Juntos hemos viajado en metro, tren y avión. Hemos debatido sobre los horarios de trabajo, de los caprichos de los jefes, los compañeros que nos amargan el día, de los viajes de negocios, de cómo escaquearnos de reuniones, del bodorrio de la cena de Navidad, de las mejores tácticas para pillar una croqueta en un catering, sin olvidar esos fantásticos regalos super motivadores que te hacen los jefes. Hemos sufrido catástrofes que han arrasado la oficia. Hemos pasado frío y sudado como pollos. Me habéis acompañado a archivar los documentos confidenciales en mis carpetas de colores o en otros sitios secretos.

Collage de David Jose Rojo
Os he contado mis vacaciones en el Caribe, Alemania y la República Checa. Os sorprendí a todos (y a mi misma) con aquella detención y fuga de la cárcel cargada de grandes dosis de imaginación. ¡Confesad! os gustaron mis felicitaciones navideñas y, sobre todo, mis disfraces carnavaleros. Incluso el romanticismo llegó a la oficina de la mano de aquel becario que tuve trabajando gratis … 

En definitiva, temas variados con un toque de humor irónico con los que todos en mayor o menor medida os habéis sentido identificados. 

Cuando escribes y publicas desde la soledad del salón de tu casa, no eres consciente de la repercusión que tienen o pueden llegar a tener tus entradas. Por eso, me sorprende ver que en la mayoría tengo más de 500 visitas y en alguna mas de mil. Me sorprende que sean compartidas una media de 30 veces. O que os animéis a comentarlas con vuestras experiencias personales.



Alucinante fue que David Jose Rojo me entrevistara, que Elia Brossed me cocinara en su blog unas lentejas (mi plato favorito) y que Codeser me llevara en el suyo de excursión por Berlín (esa ciudad me fascina). Sin palabras me dejaron también los posts dedicados de Tops de Futbol y de Magdalia Infiel.

A vuestra sugerencia de publicar un libro no doy crédito … cuando lo pienso, me pongo roja como un tomate y me queman las orejas, amigos.



Cuando empecé y veía premios en otros blogs, pensaba ¿cómo lo harán?. Ahora que recibo uno tras otro, me pregunto ¿yo? ¿y eso? ¿porqué?. Os confesaré que con algunos de ellos y con sus respectivos comentarios he llorado a moco tendido de la emoción. Soy una sensibleras, qué le vamos a hacer. A todos los que me premiaron les doy nuevamente las gracias por esa inyección de motivación.

Recuerdo la primera vez que me ascendieron a moderadora. Me quedé flipada porque apenas llevaba un mes en G+. Hoy por hoy estoy ya en 7 comunidades. ¡Qué pasada!

Ser bloguero te cambia la vida y es que hay que dedicar muchas horas y modificar algunas rutinas de tu vida offline para sacar tiempo de debajo de las piedras y así escribir, compartir e interactuar con los demás. 


Lo bueno es que de esta forma es cómo he ido haciendo grandes amistades virtuales. En estos meses he conocido gente fantástica y grandes compañeros blogueros. En varios casos han dado paso a amistades en la vida real. 

No todo ha sido tan bonito en este año. También he tenido malas experiencias.


Todos ofrecemos la versión mas guay de nosotros mismos en internet. Aunque tarde o temprano aparece el auténtico yo de cada uno porque la vida digital está formada por las mismas personas que están ahí fuera en la calle. Hay buenos y malos, malísimos con los que te llevas auténticas decepciones.


Algunos tienen el estereotipo de la secretaria seductora metido en la cabeza a fuego y en el mejor de los casos, me envían mensajes en tono indignado preguntándome porqué no cuento mis aventuras sexuales en la oficina. No hablo de cómo son los peores mensajes porque estoy de fiesta y no merece la pena. Ahora entenderéis porqué tengo el Hangout cerrado directamente y porqué he puesto la aprobación a los comentarios en el blog.

Descubres que hay comunidades en las que, a pesar de no tener ningún requisito diferente a otras, tienen regímenes dictatoriales. Te hacen seguimiento para verificar que has dado +1s y comentado a todas y cada una de las entradas en la comunidad (en el blog les importa un bledo). Sino lo haces, recibes un mensaje invitándote a abandonar porque “Erika, no estás a la altura y has defraudado al resto de miembros”.

Seguro que alguno de vosotros vio esta imagen en su día. Ahora entendéis el motivo.


También hay otras razones por las que no puedo estar las 24hr metida en G+. 
Tengo esa maldita costumbre de ir a trabajar todos los días para ganar dinerito y pagar la hipoteca, la comida, etc. Regreso tarde y cansada a casa después de haberle dado a la tecla durante horas y horas. Hay días que no me apetece conectarme.

Es verdad, no doy +1s a todos aunque sí a la mayoría. Tampoco comento a todos ni en sus blogs ni en las comunidades. ¡Caray, cómo soy! Es mas, ni siquiera comparto todo lo que veo o leo. ¡Puff, qué mal! Creo que tienen razón los pequeños dictadores googleros, soy todo un fraude para los demás.

A pesar de lo anterior, vosotros os habéis quedado a mi lado y a mi sólo me que daros las gracias por vuestro apoyo, compañerismo y motivación porque sino no habría llegado hasta aquí. Sois geniales y confieso que en muchas ocasiones me siento en deuda con vosotros porque el tiempo no me alcanza para seguiros como os merecéis.

Nuevas anécdotas llegarán a este blog en los próximos meses. Siempre con mi chispa cómica … porque para desgracias ya están las noticias de la tele :P. Cada semana os seguiré sorprendiendo con un tema distinto al del viernes anterior, la expectativa que no falte jeje. Como decís vosotros: ¡aire fresco!

Del libro no me olvido ¿eh?. Me pondré las pilas, lo prometo. Este próximo año pasaré de aprender marketing a las lecciones de edición, maquetación y publicación de ebooks. Espero que se me dé mejor que la configuración del blog o el uso del Mac porque sino que Dios nos pille confesados jaja

Venga, que ya os he aburrido bastante, vámonos de fiesta …