17 Comentarios

  1. Celia Segui
    1 octubre, 2016 @ 14:34

    Me encanta tu sentido del humor a la hora de reflejar tu entorno laboral. Me has recordado las épocas en las que yo también asistía a esas reuniones, qué coñazo!!!
    Besos, guapa.

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    • Erika Martin
      1 octubre, 2016 @ 19:25

      Hola Celia,

      la verdad es que este post no puede ser más irónico jejee.
      Diría que el 90% de las reuniones no sirven para nada y que son un tremendo coñazo 😜
      Muchos besos

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  2. Conxita Casamitjana
    1 octubre, 2016 @ 19:39

    Es bueno reírse porque algunas reuniones son una auténtica tortura.

    Me has hecho recordar a un tipo que iba de megaejecuivo (era un inepto) y enviaba a su secretaria para conducir antes de la reunión a todo el personal a la sala (de torturas) para la reunión y él creyéndose un reyezuelo y el más mejor aparecía cuando ya todos estaban sentados, evidentemente soltaba chorradas a diestro y siniestro solo para oír su verborrea que no aportaba ninguna idea, tanto es así que antes de la reunión todo el mundo sabía lo que soltaría. Patético y él lo que disfrutaba.

    Algún día me gustaría saber tu opinión sobre esos personajes de opereta que se creen importantes porque tienen un cargo y van humillando a todo el personal, para él las reuniones servían para demostrar al personal que él era quién mandaba. Penoso ¿cómo se puede aguantar esto si uno es una buena secretaria o secretario?
    Saludos guapa

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    • Erika Martin
      1 octubre, 2016 @ 20:30

      Hola Conxita,

      desde luego que algunas reuniones son una auténtica tortura. Tienes más razón que un santo 😉

      jajajaja la que me ha hecho reír has sido tu a mi porque yo también soy de esas que tiene que ir a buscar a la gente y llevarlos arrastras a la sala. Cuando están todos sentados, entonces aviso a mi jefe para que vaya.
      La cuestión es que él es un tipo hiper puntual y antiguamente era el que siempre llegaba primero a la sala y le tocaba esperar media hora hasta que aparecía la gente. Un día se hartó. Nos puso a los españoles de impresentables para arriba (él es guiri) Desde entonces hasta que no esté todo el mundo en la sala, él no sale del despacho.
      El caso es que si yo no voy a buscar a los demás, nadie va a la sala. Muchas veces dudo de si estoy en una oficina o en una guardería.

      La pregunta que me haces da para escribir un post (anotada queda para hacerlo). Te diré que no se aguanta, no hay nada peor que la falta de respeto y las humillaciones. Pero también es una cuestión de pararles los pies, plantarles cara (en lo que se pueda) y poner límites. Porque si lo haces, te siguen tratando como si fueras la última mierda del planeta y eso es muy desmotivador … Bueno, mejor escribo post sobre ello que ya me estoy encendiendo jaaja.

      Muy buen fin de semana, guapísima

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  3. Conxita Casamitjana
    2 octubre, 2016 @ 11:40

    Es cierto que la puntualidad es un problema en este país, yo también soy muy puntual y cuando organizo mis reuniones las empiezo a la hora que he dicho y si las puedo acabar en 30 minutos lo hago, intento aplicarme lo que a mi no me gusta y no hay nada que me moleste más que perder el tiempo.

    No creo que tu jefe sea como el personaje que describía porque el problema de aquel tipo era que no aportaba nada y todo el mundo lo sabia, solo usaba las reuniones para lucirse diciendo chorradas y hablar durante horas, le encantaba escucharse. Estoy contigo en que se deben parar los pies a este tipo de personajes pero no olvidemos que muchas veces tienen la clave para que sigas o dejes de trabajar y eso es muy triste. Me encantará leer tu post sobre “esos”

    Responder

  4. Juanan G.C.
    2 octubre, 2016 @ 19:57

    Jajajajaja, me encanta tu crueldad Erika. Esto es todo un decálogo tremendamente irónico y realista de lo que son las reuniones de trabajo. No le gustan a nadie pero son super efectivas y demandadas. Todo el mundo te negará que quiera asistir a alguna de ellas pero luego ahí están, calentando silla y perdiendo el tiempo. Las que más me gustan son las de delegar, sales de ellas con un montón de tareas nuevas pero como renovado, como si realmente no te hubieran soltado una marronazo sino la oportunidad de tu vida, es increible el efecto de las pantallas, las presentaciones y la catarsis colectiva.
    Me ha encantado el post.
    Un abrazo!!!

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    • Erika Martin
      2 octubre, 2016 @ 21:44

      Hola Juanan,

      ¿cómo no voy a ser cruel e irónica con este tema? Si es que nos reunimos para cualquier tontería. Muchas veces con un simple correo o llamada se solucionan los temas. Por eso ya he llegado a la conclusión de que las reuniones se convocan para desayunar o comer gratis 😈 o para que uno se luzca y se crea muy importante.

      jajaaja buenísimo lo que dices de salir de las reuniones pensando que te han dado la oportunidad de tu vida jajaja es muchas veces te lo pintan así, como si fuera algo fantástico para tu desarrollo de carrera. Es lo que tiene el aturdimiento de datos, gráficas y la mezcla de olores en la sala jajaja

      Gracias. Que tengas muy buena semana!!

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  5. Rubén
    2 octubre, 2016 @ 21:22

    Hola Erika, ¡qué buena entrada en la página! Con lo aburridas que me parecen algunas reuniones he pasado un rato muy divertido leyéndote con este sentido de humor que pones en el manual como le llamas.
    Ojalá se perdiera menos tiempo en hablar tanto y se hiciera más que es lo que hace falta en muchas ocasiones jejeje
    Un saludo!

    Responder

    • Erika Martin
      2 octubre, 2016 @ 21:48

      Hola Rubén,

      qué alegría verte por aquí 😊

      Ya ves, es que hay que tomárselo con humor. Estoy de acuerdo contigo, ojalá las reuniones fueran realmente para avanzar en los temas pendientes y no para hablar sin decir nada.

      Saludos

      Responder

  6. Javier
    2 octubre, 2016 @ 22:34

    Jaja, magnífica esta radiografía de lo que podríamos llamar las “anti-reuniones” pero que tristemente se asemejan mucho muchísimo a la realidad.
    Tenemos mucho que aprender en España sobre las reuniones. Leer sobre ellas en clave de humor no está nada mal.
    Gracias Erika.

    Responder

    • Erika Martin
      2 octubre, 2016 @ 23:00

      Hola Javier,

      radiografía anti-reuniones jajaja ¡me gusta! … y es que muchas de las situaciones que cuento arriba se viven cada día en los trabajos. Lo mejor para aprender creo que sería convocando una reunión tipo lluvia de ideas jajaja con café y bollos, claro 😉 El humor que no falte.

      Muchas gracias a ti por leer el post y por tu comentario.
      Que tengas buen comienzo de semana!

      Responder

  7. Mirta
    3 octubre, 2016 @ 20:16

    Que consejos tan pero tan graciosos!! Las reuniones son un plomazo, si no sirven comida y bebida! Pasada la hora de salida, a muchos le crujen las tripas de hambre y otros van realmente cansados como para que le presten todo el tiempo atención!! Creo que la lluvia de ideas es lo mejor 🙂
    Mi querida secretaria te deseo una hermosa semana! Un beso grandeee

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    • Erika Martin
      5 octubre, 2016 @ 10:39

      Hola Mirta,
      una reunión sin comida o bebida es una 💩 jajaja
      Es fantástico para el organizador de la reunión ver cómo participa todo el mundo en la lluvia de ideas. Seguro que es un indicador de lo interesante que es el objeto de la reunión.
      Te deseo muy buena semana!! Un besote

      Responder

  8. Egle Gimenez Rossi
    4 octubre, 2016 @ 02:02

    En resumidas cuents, querida Erika, el asunto es retrasar la reunión para alargarla y hacer como que sirve para algo cuando no sirve para nada.

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    • Erika Martin
      5 octubre, 2016 @ 10:36

      Correcto, Egle. La idea es convocarla y que dure mucho para parecer que estás super ocupado en proyectos muy importantes 😉

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  9. Holden
    11 octubre, 2016 @ 15:02

    Me ha encantado el post 😀 Yo siempre he pensado que el 90% de las reuniones que convocan mis jefes son únicamente para demostrarnos que ellos son los que mandan y que lo tenemos todos bien clarito. A mi plin, claro, pero eso no quita que tenga que tragarme una media de 30 minutos de charla insustancial sobre temas que yo domino incluso mejor que ellos.

    El 10% de las reuniones son para avisarnos de cambios (que nos perjudicarán), para introducir algún nuevo método de trabajo (que nos fastidiará), o para echarnos la bronca por algo malo que alguien indetereminado hizo y amenazarnos con lo mal que está todo fuera.

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    • Erika Martin
      12 octubre, 2016 @ 19:16

      Hola Holden,

      jajaaja en mi empresa es así también y además los jefes usan las mismas palabras “con lo mal que está todo fuera”. Qué cansinos son, de verdad. Lo mejor es desconectar mentalmente mientras están echando el discursito, la bronca o soltando marrones jeje

      Un abrazo

      Responder

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