Una secretaria en el Castillo del Conde Drácula

Aprovechando que en un par de días unos celebraréis el Día de Todos los Santos y otros el de Halloween, os voy a contar mi viaje al Castillo del Conde Drácula.

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En el verano de 1994 me fui de vacaciones a Rumanía con mis padres. Mil anécdotas nos ocurrieron en aquel viaje.

Hacía muy poquito que había caído el régimen comunista y las diferencias en el estilo de vida entre Rumanía y España eran brutales. Mis padres decían que era como regresar a la España de los años 40. A mi simplemente me parecía otro mundo completamente distinto a pesar de estar en Europa. Si algo aprendí de este viaje, es que soy una capitalista occidental consumista en grado extremo.

Anécdota 1

¿Alguien conoce las cremas de la Doctora Aslan? Era una dermatóloga rumana de mucho prestigio internacional en su época y sus potingues eran muy deseados por las celebrities.

Allí estábamos mi madre y yo, dos consumistas en la tierra de esas cremas. Entrábamos en las farmacias:

  • ¿Cuánto cuesta la crema anticelulítica?
  • 1 Leu

En aquellos tiempos no había ni euros y la moneda local era el leu. Las cremas al cambio costaban unos pocos céntimos, mientras que en España las puedes encontrar en las farmacias por unos 30 euros. Nos sentíamos unas millonetis las dos:

  • Deme 7 botes, por favor.
  • No
  • ¿Cómo?
  • No le puedo vender 7 botes

El desconcierto invadía la farmacia tanto para la vendedora y para nosotras como para el resto de los presentes. Ellos no comprendían porqué queríamos tantas cremas y nosotras porqué no querían vendernos todos los botes.

Encontramos una solución.

Comprábamos uno. Salíamos a la calle. Volvíamos a entrar en el mismo establecimiento. Pedíamos otro bote. Repetíamos la operación una y otra vez hasta tener las unidades que queríamos.

Curioso ¿no? Explicación: Ellos solo habían conocido las cartillas de racionamiento comunistas y no les entraba en la cabeza que se pudieran vender muchas unidades de una vez. Supongo que esto ya habrá cambiado.

Anécdota 2

Aterrizamos en Bucarest y tras unos días de viaje por el país, llegamos a Brasov, que está en la montañosa región de Transilvania. La cuidad es muy bonita y en la plaza principal hay una iglesia de referencia para visitar si eres turista aunque yo a donde fui fue al Benetton de la esquina. Tienda considerada allí de alto lujo capitalista y que estaba de rebajas a precios locales jajaja. Imagínate: rebajas y yo millonetis 😉 Salí con medio establecimiento metido en mis bolsas.

A pocos kilómetros de Brasov está Poiana Brasov, que es una estación de esquí en invierno. En verano los hoteles están en funcionamiento y se puede hacer senderismo y otras actividades en la naturaleza.

En Poiana Brasov es donde Jude Law, Renee Zellweger y Nicole Kidman estuvieron descansando después del rodaje de Cold Montain. La película fue rodada precisamente en las granjas y parajes de esta zona de los Cárpatos.

Anécdota 3

El guía nos dijo que no saliéramos a la calle por la noche porque los osos bajaban a buscar comida en la basura. Podían ponerse violentos si tenían hambre.

¡Bah! ¡exagerado! Los grizzlyes peligrosos solo están en Alaska.

Al caer el sol, decidimos ir a dar un pequeño paseo. Empezamos a oír ruidos extraños. ¿Serían los osos asesinos? No nos quedamos a comprobarlo. ¡Pies para qué os quiero!

 ¡¡Visita al castillo de Drácula!!

¡Qué emocionante! Llegas allí con un run-run en el estómago pensando que será como ir al pasaje del terror del Parque de Atracciones. Todos tenemos en mente la peli de Coppola.

¿Quién fue el conde Drácula? ¿chupaba la sangre a la gente?

vlad-tepesNació en 1428. Su nombre real era Vlad III, príncipe de Valaquia (una región de Rumania) y señor feudal de los Carpatos. Pertenecía a la Orden del Dragón que en rumano se dice Dracul. Le gustaba que le llamaran Conde Draculea (hijo de dragón).

En aquellos tiempos, esta zona estaba acosada por el Imperio Otomano y los húngaros. Además los nobles rumanos luchaban entre ellos por imponerse sobre los demás. Vamos, el enemigo estaba dentro y fuera de casa.

Fueron los nobles rumanos los que enterraron vivo al padre de Vlad. Por eso, éste decidió asociarse con los otomanos.

La sed de venganza por lo de su padre le superaba. Por eso, cuando en 1448 subió al trono de Valaquia, decidió de celebrar que tenía la corona sobre la cabeza con una gran fiesta a la que invitó a más de 500 personas.

Todos los invitados fueron empalados con estacas que iban entrando en sus cuerpos lentamente. Se dice que algunos tardaron varios días en morir. Esta es una venganza de las buenas ¿eh? como no sabía quién exactamente mató a su padre, él los eliminó a todos.

Después de cargarse al enemigo interno pasó al enemigo externo, los turcos. En uno de los enfrentamientos cayó preso por ellos.

Se pasó 12 años en la cárcel. Para entretenerse cogía ratones y pájaros y los empalaba. Algo tenía que hacer para pasar el rato, entonces no había portátiles ni wifi.

En 1475 fue puesto en libertad y volvió a casa, siendo más malo que nunca.

Tenía a sus propios súbditos aterrorizados. Era tirano, cruel y muy sanguinario.

Se calcula que mató al 20% de la población. Su pasatiempo favorito era ver morir a la gente lentamente después de largas torturas, descuartizamientos y especialmente empalándoles unas estacas con espinas en la punta que se introducían por el ano de las personas hasta que les salían por la boca

Los otomanos estaban muy pesaditos con lo de conquistar sus tierras. Así que Vlad implementó varias medidas:

  • Envenenó los pozos de agua para que no pudieran beber
  • Quemó varias aldeas para que no tuvieran sitio donde dormir
  • Asesinó a los habitantes de las aldeas para que nadie diera cobijo a los otomanos.

Su grado de maldad y crueldad provocó que sus propios soldados se pasaran al bando otomano y que fueran ellos mismos los que le dieran muerte decapitándolo en 1476. Enviaron su cabeza al sultán turco y ésta fue colgada de una estada en el centro de Estambul.

Conclusión: Vlad Tepes -Draculea fue de todo menos vampiro.

El Castillo de Bran

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Foto de www.observayvive.com

Este es uno de los mayores atractivos turísticos de Transilvania. Si piensas que es un sitio de culto a Drácula, los vampiros y demás, te equivocas.

Acabo de contarte que Drácula no fue un vampiro y ahora te echo abajo otro mito. Él nunca vivió en este castillo. ¿Cómo te quedas?

Este pequeño castillo fue construido por los caballeros de la Orden Teutonica allá por el año 1212 cuando regresaron de las Cruzadas en Tierra Santa. Fue arrasado por los tártaros en 1241 y reconstruido como Fortaleza en 1377 por el rey Luis I de Hungría.

¿Por qué se relaciona al Castillo de Bran con Drácula y con los vampiros?

Porque Stoker se inspiró en la vida de Vlad Draculea o Vlad el Empalador para crear el personaje del vampiro de su libro y utilizó el castillo de Bran para describir dónde vivía el protagonista de su novela.

Como dije antes, Vlad nunca vivió aquí. Tan solo pasó un par de días en una mazmorra cuando fue detenido por los otomanos antes de llevarle a una cárcel de verdad.

La casa real de Vlad fue el Castillo de Poenari que hoy está prácticamente en ruinas.

Hasta la Primera Guerra Mundial, Transilvania había sido de Hungría. Después de la guerra pasó a ser de Rumanía y los habitantes de Brasov le regalaron el castillo a la Reina María.

Con la llegada del comunismo, la monarquía rumana fue derrocada y todos sus bienes confiscados por el Estado. Durante la época comunista el castillo de Bran fue restaurado y empezó a ser un lugar de turismo, sobre todo, nacional.

En 2006 el gobierno democrático devolvió la propiedad a su heredero legal, el Archiduque Dominico de Habsburgo.

Dominico o Nikki, para sus amigos, es el nieto de la Reina María. Nació en 1937 y pasó su infancia en el castillo. Con la llegada del comunismo, su familia y él huyeron del país.  Actualmente vive en Nueva York. Un día en 2007 pensó:

– ¿para qué quiero un castillo en medio de un bosque en los Cárpatos?

Y lo puso en venta por 50 millones de euros. Roman Abramovich, un multimillonario ruso se interesó por la oferta. Pero no llegaron a ningún trato y el castillo no fue vendido.

El valor de castillo ha ascendido en el mercado inmobiliario y actualmente está en los 140 millones de dólares. De hecho, es la segunda propiedad más cara a nivel mundial.

¿Por qué cuesta tanto? Por el potencial de ingresos que podría generar si se le diera un uso turístico en plan parque de atracciones o lugar de culto para los fans de las historias de vampiros.

Sin embargo, tanto los Habsburgo como las autoridades rumanas reniegan del mito de Drácula y han prohibido expresamente que se explote el castillo como parque temático.

De modo, que si lo visitas apreciarás su arquitectura, la decoración y objetos que se exhiben allí. No esperes ir al pasaje del terror de un parque de atracciones.

Anécdota 3

escaleras-castillo-draculaMi recuerdo de aquel lugar fue lo que sucedió en la escalera secreta del castillo. Era muy estrecha, empinada y los muros de piedra.

Delante de nosotros iba un grupo de alemanes. Un de ellos era grandon y tenía unos cuantos kilos de más.

Al subir los peldaños se quedó encajado. No se podía mover. Ni para arriba ni para abajo. Pasaban los minutos y todos ahí medio a oscuras a punto de tener un ataque de claustrofobia.

 

Uno empezó a gritar:

– ¡¡Faaat, faaat!!

El resto nos animamos cada uno en nuestro idioma:

Gordooo – español

Graaaas – frances

Grassooo – italiano

Diiick – alemán

Aquello acabó con un ataque de risa colectivo. Al “gordo” le metieron unos cuantos empujones hasta conseguir desencajarlo.

Siempre pensé que el pobre hombre llegaría a su hotel por la noche con todo el cuerpo magullado y los brazos desollados por la piedra de las paredes y los empujones.

Seguro que si el espíritu de Vlad estaba por allí, disfrutó con la escena jajaja.

Anécdota 4

A ver ¿yo que te he dicho a lo largo de este post? que soy una capitalista consumista ¿no?

A los pies del castillo hay varios puestos de artesanía local.  Me compré un jersey de lana. Me lo puse una vez y nunca más. Me aso de calor con él. No solo eso. Huele a establo y caca de vaca. Lo he lavado mil veces y en todos estos años no se le ha quitado la peste.

***

No te robo más tiempo. Sé que estás ocupado buscando disfraz para Halloween y comprando flores para llevarlas al cementerio a honrar a tus muertos… ¿Porqué no combinar ambas tradiciones? 😉

 

¡¡Japy jalogüin!!

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