37 Comentarios

  1. Óscar
    31 octubre, 2015 @ 02:23

    Vaya anécdotas! La de las compras está curiosa la verdad… La de Vlad es un poco desagradable, aunque se han hecho películas de eso. Holocausto caníbal, se llamaba. Si no me has quitado el olor es porque no has usado el producto adecuado… La basura 😉 ! Besitos

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    • Erika Martin
      1 noviembre, 2015 @ 09:04

      Hola Oscar,
      lo de las compras en la farmacia fue algo super curioso. Supongo que a lo largo de estos años ya habrán aprendido que se pueden comprar muchas unidades de un mismo producto de una vez LOL.
      A mi es que las pelis de sangre no me gustan nada porque paso un mal rato cuando las veo (me resultan desagradables) y por la noche tengo pesadillas.
      He probado muchas cosas para quitarle el olor al jersey jajaaj pero no hay forma
      Besitos

      Responder

  2. ramrock
    31 octubre, 2015 @ 07:13

    ¡Bueeeeno…. la que hubiera armado yo!

    Lo digo porque yo también soy un superlativo capitalista consumista. Liberal Libertario de pura cepa, pata negra, oiga 😀

    ¡Oye! esto ya funciona, notificación llegada sin demoras, como debe ser.

    En Rumania me temo que eso no debe ocurrir ni siquiera ahora 😆 😆 😆 😆 😆

    Wonderful weekend, my baby.

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2015 @ 09:18

      es que aunque no seas un capitalista consumista, cuando viajas a un país así te das cuenta de que sí lo eres por las diferencias culturales tan grandes que hay entre su mundo y el tuyo.
      Genial que te ya te funcionen las notificaciones. Que buena noticia.
      Lovely Sunday, my friend!

      Responder

  3. Holden
    31 octubre, 2015 @ 10:21

    Me ha molado este post, creo que precisamente porque ya conocía la historia de Vlad. No es que sea un personaje histórico que me enamore (como Rasputin :P) pero me moló conocer la historieta. Por otra parte el libro de drácula me parece una pesadilla insufrible, se lo recomendaría a mis enemigos. ¡Menudo libro más aburrido!

    Con el rollo consumista me recuerdas un poquito a mí en China, unicas vacaciones en las que me ha sobrado bastante dinero (del que tenía previsto gastar) a pesar de vivir a cuerpo de rey y de los constantes atracos turísticos. Aunque, eso sí, lo que era barato eran las cosas de barrio. Las marcas valían casi lo mismo que aquí sorprendentemente. También era barato todo el rollo del turisteo, claro, y las comidas.

    ¿Qué tal se come allí? 🙂

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2015 @ 09:34

      Hola Holden,
      yo no conocía la historia de Vlad hasta que estuve en el castillo, en ese que no era suyo. Que chasco jajaja El libro empecé a leerlo pero me resultó aburrido y a las pocas páginas lo abandoné. Ahí coincidimos jejeje
      Qué bueno lo de las vacaciones en China. Pensaba que allí todo era barato, hasta las cosas de marca. Supongo que solo serán las imitaciones de marca 😉 y las cosas del todo a 100 que también se pueden comprar aquí.
      Me alegro de que te pegaras unas vacaciones a cuerpo de rey y de que ademas te sobrara dinero jijii
      Yo he comprobado en mis viajes que muchas veces la artesanía típica y los souvenirs son más baratos en El Corte Ingles que en el país en donde estás jajaja por eso ya no compro nada típico por ahí fuera.
      En Rumanía se come muy bien. La presentación de los platos es tosca pero tienen cocina creativa y todo jajaja ¿sabes que las rosas se comen? sí, amigo, le echan rosas a algunos platos y la verdad es que saben muy bien 😉
      Joer, cómo me he enrollado jaja
      Muy buena semana, besos

      Responder

      • marigem
        1 noviembre, 2015 @ 21:38

        Siiii, me habías dicho que te inspiré y me encanta. Por cierto yo también compré el jersey, y con gorro a juego tengo que animarme y poner una foto en el blog porque es la repera. Un besito y siiii, aún renqueaba la caída del comunismo, de hecho en cada esquina había gente vendiendo fotos del cadáver de Ciaucescu y su mujer, ufffff.
        Y nosotros también vimos los zíngaros con el carromato, pero lo mejor fue que ellos iban caminando junto al carro y en el susodicho iba un cerdito muy muy gordo, pobre la que le esperaba!!!!
        Besos guapa, me he reído muchísimo.

        Responder

  4. marigem
    31 octubre, 2015 @ 11:33

    Yo me fui con mis padres en el 91!!!!!!! Hice el mismo viaje que tú, vinimos cargadas de Gerovital y todos los potingues de la doctora Aslan y nos pilló una revelta de mineros, nos rodearon los tanques(tengo vídeos) y nos sitiaron en Bucarest. El resto calcadito a lo tuyo. Me ha encantado leerte y recordar mi viaje, que fueron los 9 días más intensos que recuerdo, la estación de Poiana Brasov, ayyy. Y nosotros fuimos a una cabaña de un médico en plenos Carpatos, a una cena típica en unas bdegas, a una vieja escuela, a cementerios varios, se nos salió una rueda del autocar en plena transilvania y nos metimos 12 personas en un jeep de seis, ayyyy.
    Besos y genial post, me ha traído miles de recuerdos.

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2015 @ 09:42

      Hola Marigem,
      tu fuiste antes que yo y supongo que por eso te pillaron algunas revueltas de la caída del comunismo. Que miedo lo de los tanques en Bucarest ¿no?
      jajajaja qué buenas tus anécdotas, la del jeep es la bomba jajaj A nosotros también nos pasaron muchas aventuras aunque en este post solo he contado las de Transilvania. Pej el guía siempre nos decía que los rumanos no son gitanos y un día paseando por un bosque aparecieron unos zíngaros con carromatos, cascabeles y cosas así. El hombre se tuvo que tragar sus palabras.
      En un museo en Bucarest pregunté por el servicio y me mandaron al patio. Allí había un cobertizo de madera. Al abrir la puerta aaagggg que peste. No había taza, era un agujero en el suelo ¡¡puff!!
      Este post ha surgido a raíz del tuyo de Coppola del otro día, me inspiraste para escribirlo jejej
      Muchos besos

      Responder

  5. Mirta
    31 octubre, 2015 @ 12:04

    Me encanto!! Muy lindo paseo por la historia! Creo que salir de vacaciones y que este el cambio a tu favor, es algo maravilloso :-)) Como siempre haces reír, hasta las calaveras!! Feliz noche de brujas!! Besazo

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2015 @ 09:54

      Hola Mirta!
      me alegro de que te haya gustado el paseo por la historia. Salir de vacaciones al extranjero pienso que siempre es una buena experiencia. De esta en Rumanía descubrí lo afortunada que soy por vivir en Europa occidental, me refiero a que aquí tenemos muchas cosas básicas (calles asfaltadas, alumbrado en las calles, agua corriente en las casas, etc) o seguridad social y eso que en otros países no tienen. No lo valoras hasta que sales fuera.
      ¿Te gustaron las calaveras? jejeje gracias.
      Espero que hayas tenido una noche terrorífica con las brujas y los zombies 😉
      ¿Celebráis hoy en Argentina el Día de los Difuntos? cuéntame 🙂
      Muy feliz y soleado domingo, guapa. Un besazo

      Responder

  6. Paula
    31 octubre, 2015 @ 16:46

    Hi, Erika! You have made another great blog entry. You have a wonderful way of telling a story. I could clearly imagine all that you were talking about, even Vlad. Ewww! The tale of the pharmacy was cute and showed the human side of the effects of having lived forever under a centrally-planned economic system. Lots of kisses and a Happy Halloween to you!

    Responder

    • Erika Martin
      2 noviembre, 2015 @ 20:53

      Dear Paula,
      sorry for the delay in my answer. I just have seen your comment :O.
      You are right, the tale of the pharmacy made me open the eyes and find out the big differences between capitalism and communism ways of life.
      Thank very much for your visit.
      Lots if kisses and have a wonderful week

      Responder

  7. La maternidad de Krika en Suiza
    31 octubre, 2015 @ 16:57

    Me ha encantado el post, no sabía que en realidad nunca había vivido en el castillo, que curioso! Tuvo que ser un viaje genial desde luego, un besito!

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2015 @ 10:07

      Pues sí, es super curioso porque uno da por hecho que vivió allí y resulta que no. En cualquier caso, la visita al castillo merece la pena. Es muy bonito el castillo, el entorno y encima puedes hacer compritas en los puestos que hay a la puerta 😉
      Fue uno de los viajes más divertidos que he hecho en mi vida.
      Besitos, Krika

      Responder

  8. Chelo
    31 octubre, 2015 @ 17:47

    ¡Cómo me he distraído leyéndote! Me he partido de risa imaginando al alemán encajado en las escaleras y ni p’alante ni p’atrás. Y también comprando cremas y corriendo por si venía un oso…;-)
    Si es que los viajes en familia y según dónde dan para mucho, a mí me encanta hacerlos.
    ¡Feliz Halloween Erika!
    Besos

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2015 @ 10:10

      lo del alemán fue para haberlo grabado y mandado a un programa de vídeos de risa. Pobre hombre, todos ahí llamándole gordo. ¿Se pondría a régimen después? jajajaja
      Feliz Halloween, Chelo. Muchos besos

      Responder

  9. Chaladura de jabones
    31 octubre, 2015 @ 18:22

    Me lo he pasado estupendo leyendo el viaje. Saludos.

    Responder

    • Erika Martin
      2 noviembre, 2015 @ 21:11

      Genial, Chaladura!!
      Pongo la mano en el fuego a que, aunque Rumanía ha cambiado mucho, seguramente en las zonas rurales continúan haciendo jabones en las casas. Como cuando éramos pequeñas y los hacían nuestras madres en casa.
      Muchas gracias por tu visita al blog y el comentario.
      Besotes

      Responder

  10. cynthiagrlx
    31 octubre, 2015 @ 22:40

    Todo lo que puedo decir es que después de escuchar esta historia, Transelvaia no es uno de los lugares más altos de interés en mi lista para mí visitar. Yo preferiría visitar el Bosque Negro en Alemania, podrían encontrar un dragón. ? Yo preferiría un dragón de Vlad Tepes. Muchas gracias por compartir hermana.

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2015 @ 10:23

      Hola Cindy,
      Transilvania te gustaría te lo aseguro. Es un sitio con unos paisajes montañosos muy bonitos.
      La Selva Negra es maravillosa, es cierto. Los pueblos parecen de cuento y la gastronomía uuuumm Ademas, como dices, allí hay muchas leyendas. Te encantará si vas algún día. Eso sí, hay garrapatas y mucha gente enferma si pasea por los bosques sin protección.
      Gracias a ti por leerme. Hugs and kisses, sister

      Responder

  11. Conxita Casamitjana
    1 noviembre, 2015 @ 11:20

    Me han encantado tus anécdotas Erika, la de la farmacia divertidísima, eso si me he quedado con la duda ¿eran buenas la cremas?

    Me encanta como documentas tus “anécdotas” que siempre nos dan un plus. Sabía que no les gusta mucho esa leyenda del Conde Dracula pero no sabía que el castillo sigue en venta, con tanto valor pero que no se puede utilizar para nada relacionado con la memoria del vampiro más famoso.

    Gracias por hacerme sonreír…la claustrofobia me la he imaginado y a pesar de todo me he reido un montón imaginando al fat, gordo, grasso… alemán atrancado.

    Un beso guapa

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2015 @ 11:37

      Hola Conxita,
      sí, sí, las cremas son muy buenas. Quizás las conozcas por el nombre de Gerovital. Ay, lo de la farmacia fue un momentazo, todos confusos mirándonos los unos a los otros.
      El castillo creo que ya no está en venta porque quieren preservarlo como monumento y no como atracción temática de Drácula. El valor es por el potencial de ingresos económicos que tendría si se pusiera un pasaje del terror o algo así allí 😉
      Ay, pobre alemán, ajajaja
      Un besazo!!

      Responder

  12. Miguel Ángel
    1 noviembre, 2015 @ 11:32

    Jamás la historia del conde Dracul y su entorno fue tan divertida. Muy buen artículo, muy divertido y a la vez interesante. Bravo Erica!

    Responder

    • Erika Martin
      2 noviembre, 2015 @ 21:06

      Muchas gracias, Miguel Angel. Me alegro de que hayas tenido un buen rato con esta historia de Drácula :-))
      Un abrazo

      Responder

  13. ConscienciayVida/Magazine
    1 noviembre, 2015 @ 11:51

    Muy divertida esta nueva entrada inspirada en este supuestamente castillo del conde Drácula, pero como bien explicas no vivió allí nunca, solo estuvo un par de días en una de sus mazmorras.
    Según nos hemos informado, hace pocos días han vuelto otra vez a hablar del precio que piden los actuales dueños por la venta, se publica que aceptarían unos 64 millones de dólares estadounidenses. No se trata de un mal precio, ya que algunos expertos tasadores calculan que su precio de mercado podria superar los cien millones. Como tú bien has comentado podría generar suculentos beneficios debido a su famosa leyenda.
    Deseamos que anoche no sufrieras terroríficas pesadillas después de haber publicado este post…je,je,je,jee
    ¡Felizzz día de todos los santos y si haces puente, fenomenal porque así recargarás mejor las pilas para el martes!

    Responder

    • Erika Martin
      2 noviembre, 2015 @ 21:04

      Hola compi blogguer,
      No sabía que lo habían vuelto a poner en venta. Según Forbes cuesta unos 140 millones de dólares. Madre mia, ya me imagino la letra de la hipoteca. Menudo pastón jajaj
      No, no tuve pesadillas. Solo algún susto de los niños que llamaron a mi puerta para darles caramelos.
      En Madrid hoy no ha sido festivo ¡oooohhhh! Pero el lunes próximo sí jejejeje
      Espero que hayas descansado y que no hayas tenido uns finde muy terrorífico. ¡Que tengas muy buena semana!

      Responder

  14. Entre suspiros y un café
    1 noviembre, 2015 @ 11:57

    ¡Qué curioso lo del Conde Dracula! Había leído algo pero no conocía la historia completa. Y qué curioso el viaje, tanto por la anécdota del alemán encajado, la farmacia en la que no querían vender más de un bote de crema… Imagino que en la actualidad habrá cambiado mucho…

    ¡Saludos Erika!

    Responder

    • Erika Martin
      2 noviembre, 2015 @ 20:57

      Hola Patricia,
      la verdad es que Rumanía no es un destino exótico como el Caribe. Supongo que ahora ya habrá cambiado mucho todo pero merece la pena. Tiene unos paisajes muy bonitos.
      Ah! pues mira, ya conoces la historia real de Drácula jeje.
      Muchas besos, guapa

      Responder

  15. #Jerby @ratonbloguero
    2 noviembre, 2015 @ 06:33

    El parecido entre Rumanía y romaní no es una simple coincidencia.

    Responder

    • Erika Martin
      2 noviembre, 2015 @ 21:00

      Hola Jerby! cuanto me alegro de tu visita 🙂
      Cierto, Rumanía, rumano y romaní se parecen mucho. Seguramente por la herencia del Imperio Romano.
      Gracias por tu comentario
      Abrazos

      Responder

  16. Marta
    2 noviembre, 2015 @ 14:30

    me ha encantado el post!!! yo tendria que ir ahi jajaja las historias de vampiros y sitios tenebrosos me encantan, aunque luego me muero de miedo y pienso que ojala no haber venido jajajaja

    que gracia lo de la farmacia!! aunque es un poco absurdo, no os venden los botes juntos pero si separados…

    un besito!!

    Responder

    • Erika Martin
      2 noviembre, 2015 @ 21:22

      jajaja entonces te pasa como a mi. Muy valiente para ir la primera pero luego te mueres de miedo jajaja
      Lo de la farmacia fue surrealista, entrar y salir una y otra vez ¡puf! Bueno, supongo que ahora con el capitalismo venderán muchos botes de una atacada y además habrás subido los precios jajaja

      Besitos, Marta

      Responder

  17. Marta Dixital
    4 noviembre, 2015 @ 09:31

    Hola: no sabes lo que disfruté leyendo tu viaje a, como bien apuntaron tus padres, a la España de los años 40. Qué bueno lo de las cremas y que no quisieran vender más de una unidad. Lo del gordo atrapado en las escaleras fue buenísimo. Al igual que tu soy capitalista occidental y consumista conlo que me encantaría revivir el momento de entrar en las tiendastipo Benetton y sentirme millonaria… supongo que hoy en día ya será impensable. Espero que hayas disfrutado de Halloween. Seguimos en contacto

    Responder

    • Erika Martin
      5 noviembre, 2015 @ 22:51

      Hola Marta, perdona por el retraso en responderte, llevo unos días de locura.
      Bueno, lo del alemán en las escaleras fue la bomba. Cada vez que recuerdo la estampa y todos llamándole gordo, me parto de la risa.
      Yo no es que sea una loca de las compras en España, con los precios que tenemos por aquí… Pero en Rumanía me dio un ataque de locura jajjaja Entrar en Benetton y sentirte como si fueras rica y estuvieras comprando en Armani jaja ay, qué felicidad por un día. Yo también pienso que todo eso se acabó y que todo estará más igualado con España.
      Espero que estés teniendo muy buena semana.
      Un besote

      Responder

  18. Carola
    1 noviembre, 2016 @ 12:10

    Hola Erika: indudablemente se me cayó un personaje que aterrorizaba algunas noches de mi niñez y adolescencia: El Conde Drácula o para mi, en mi inocencia, Christopher Lee que era lo mismo, jajaja.
    Debo felicitarte por la facilidad con que entretienes a los lectores, con tus escrituras que siempre nos saca mas de una sonrisa. Cordiales saludos.

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2016 @ 21:29

      Hola Carola,
      yo creo que cuando nos imaginamos a Drácula todos le ponemos la cara de Christopher Lee jajaja pero ya ves que no se parecía este actor al auténtico Vlad Tepes.

      Gracias por tus palabras, son muy motivadoras. No siempre es fácil escribir todo con una chispa de humor y robar alguna sonrisilla a la persona que está leyendo el artículo 😉

      Gracias por tu tiempo. Un abrazo!

      Responder

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