14 Comentarios

  1. Victoria
    15 marzo, 2019 @ 17:58

    Te podría hacer un comentario más largo que el post con una lista de cagadas, pero mejor, como dijo Ghandi «a mí ponme una caña y un pincho y vete tú a pescar», o algo parecido.

    Mala manía la de copipegar todo en Google Translate, y que la Fuerza nos acompañe porque el nivel de inglés es «medio-alto». Como a mí me pasa eso con el alemán, que también es «medio-alto» (ja, ja. Es decir, «sí, sí»), anota:

    http://www.deepl.com

    Es posible que no traduzca del etrusco al cantonés, pero probado, español – alemán – francés – inglés, bastante mejor que Google. Tiene mejor base para técnico o para giros y frases hechas y, aunque siempre conviene repasar, te saca de un apuro si tienes que hacer algo en idiomas raros.

    Haora, koregil no korije. Lo que la vida no te da, Salamanca no te lo presta…

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    • Erika Martin
      17 marzo, 2019 @ 19:31

      Bueno, es que escribir en otros idiomas ya es otro nivel. Si no te das cuenta de las cagadas en tu propio idioma, en otros puede ser tremendo.

      Me anoto tu traductor, que el de Google es bastante malo.

      En el caso del inglés te pueden venir genial estas dos webs: hemingweyapp.com y grammarly.com Te corrigen los errores ortográficos, el tono del texto y también te sugieren mejores palabras que las que tú escribes. Son las webs que utilizan los ingleses 😉

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  2. María Rivero Sánchez
    15 marzo, 2019 @ 20:02

    Hola Erika:

    ¡Qué risas con el post! Hace tiempo me ocurrió con una empresa del sector textil que presentaba una nueva colección: ¿a que no te imaginas Cómo aparecían escrito cojín, como «cojón», me morí de la vergüenza cuando me preguntaron si era correcto. Lo curioso es que los plurales eran correctos.

    Por cierto, lo de turcos, nunca me di cuenta y eso que no me los pierdo, hace tiempo leí que el cerebro corrige muchos errores de forma automática, vamos, que es un corrector ortografico, y por lo que parece, a veces funciona igual de mal que el del móvil jeje

    Un beso

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    • Erika Martin
      15 marzo, 2019 @ 20:26

      Hola María:

      ahora soy yo la que está muerta de la risa con la anécdota de tu cliente. Me estoy imaginando ya esa palabra escrita en todos los materiales comerciales y de marketing y visualizándote a ti, con cara de circunstancia, indicándoles el error.

      Pues sí, os envié unos cuantos «turcos», aunque solo en los correos de herramientas de trabajo. Hasta que un día me di cuenta al escribir el título en rosa del correo y pensé «tierra trágame».

      Lo que dices es correcto. Se nos escapan estos errores porque el cerebro tiene tan interiorizada la palabra correcta que no ve la errata. Es lo que pasa p.ej. con los típicos juegos de palabras escritas con letras y números, textos con algunas letras al revés, etc. Eres capaz de leerlos sin problemas.

      Un beso

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  3. ramrock
    16 marzo, 2019 @ 14:06

    Jejejejejejeeee … todavía recuerdo, en mi primer curre, cuando tuve que hacer una carta para el abogado principal de la asesoría jurídica del antiguo Banco Español de Crédito y puse:

    Sr. D.
    Blablabla blablabla blablabla
    Abogado
    Asesoría Jurídica
    Banco Español de «Cerdito»

    Menos mal que es un error mecangráfico muy fácil de cometer y no hubo mucha bronca pero …

    Cuii cuii… Lovely weekend.

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    • Erika Martin
      16 marzo, 2019 @ 19:27

      jajajaja se me caen los lagrimones de la risa, Ramrock. Ya me imagino la cara del abogado al leerlo, aunque de vez en cuando se nos va a todos el dedo al darle a la tecla. Vete tú a saber si a él le pasó alguna vez lo mismo.

      He incluido tu palabra en la lista, jeje gracias por la aportación.

      oink, oink … lovely weekend

      Responder

  4. Conxita
    17 marzo, 2019 @ 18:38

    Hola Erika me he reído imaginando los turcos y pensando en alguna de las veces que he cometido uno de esos errores. Reviso los correos pero siempre aparecen en el momento que le das a enviar. Hay momentos en que vas tan desbordada que es fácil «meter» la pata pero también como con frecuencia los otros también leen en diagonal pues a veces hay suerte y nadie lo ve.

    En mi caso me ha jugado más malas pasadas el whatsapp y el autocorrector del móvil que ha acabado enviando mensajes ininteligibles. Por suerte no lo utilizo profesionalmente y las metidas de pata son más tolerables con los amigos. Recuerdo una vez que cuando vi el mensaje enviado empecé a reírme pensando en la cara del destinatario y las risas volvieron cuando me llamó para decirme que no había entendido nada.
    Besos

    Responder

    • Erika Martin
      17 marzo, 2019 @ 19:43

      Hola Conxita:

      tienes razón. Puede que los demás no vean esos errores porque también van acelerados y leen en diagonal.
      Mis «turcos» iban al principio de los correos. Quizás los suscriptores nos los vieron porque iban a leer el mensaje directamente. Vamos, eso pienso yo.

      Qué bueno lo de la llamada de tu conocido para comentarte que no había entendido tu mensaje. Menos mal que fue a nivel privado. Yo tengo desactivado el corrector y el modo predictivo del teclado en el móvil, precisamente para que el teléfono no escriba lo que le dé la gana. Si hay errores en mis whatsapps es porque he dado con el dedo a tres letras a la vez, jaja.

      Muchos besos

      Responder

  5. La cantimplor aventurera
    18 marzo, 2019 @ 11:52

    Lo de escribir palabras que no deberían estar ahí, es de lo más normal y cuando lees los emails enviados te partes de risa. Gracias por este post, es la mejor forma de reírnos de nuestros fallitos jajajajajaja

    Responder

    • Erika Martin
      18 marzo, 2019 @ 22:30

      ¿Y no te ocurre que te ríes más todavía y en plan malvado cuando ese email con errores es del sabelotodo insoportable de la oficina? jiijiii
      Gracias a ti por leer y comentar el post, Cantimplora.

      Responder

  6. Óscar
    18 marzo, 2019 @ 14:21

    Me he reído mucho con tu entrada. Es por eso que es tan difícil corregir un libro, porque el cerebro filtra cuando sabe lo que quieres decir y necesitas de unas 20 pasadas y alguna de otra persona para verlo… Besitos!!

    Responder

    • Erika Martin
      18 marzo, 2019 @ 22:35

      Hola Óscar,
      ahora me solidarizo más con los editores y correctores de libros. Madre mía, con el cerebro «engañándote» con las palabras mal escritas, debe de ser muy complicado. Normal que tengan que releer varias veces.
      Muchos besos

      Responder

  7. Eugenia Almendra
    25 marzo, 2019 @ 04:03

    Hola genia! Encantan tus posteos, ¿puedes creer que lo leí tarde?, me pasó hace dos semanas, mi jefa: -¿te falta mucho?-, yo mandé print, fue horrible leerlo juntas para chocar de frente con mi mamarracho, al menos no eliminé el documento. Me encantan tus anécdotas, me haces reír y al mismo tiempo colaboras con tus ideas. ¡Gracias!

    Responder

    • Erika Martin
      25 marzo, 2019 @ 19:50

      Hola Eugenia,

      jajaja es la ley de murphy (o el grito de «¿te queda mucho?» de la jefa), porque te pones nerviosa, no repasas, das a imprimir y ¡zas! todo lleno de errores y tú pensando «tierra trágame»

      Me alegro mucho de que te guste el blog, los consejos y te rías con las anécdotas. Gracias por decírmelo, es muy motivador para mí.

      Saludos

      Responder

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