Antes de irte de vacaciones
Los días previos a las vacaciones son la locura máxima en la oficina. Quieres terminar todo lo que tienes pendiente e irte con la conciencia tranquila. Sin embargo, tu jefe, compañeros y clientes te siguen pidiendo cosas, que tienes que acabar antes de irte.
Lejos de termniar, cada vez tienes más trabajo.
La solicitud de vacaciones
El primer agobio empieza cuando solicitas vacaciones y tu jefe no termina de firmar la hoja o validar la petición en el sistema.
Estoy convencida de que los jefes disfrutan teniendo tu petición ahí sobre la mesa hasta el último momento. Se sienten muy poderosos porque de ello depende que tú, tu familia y/o amigos podáis reservar para iros lo más lejos posible de la oficina.
Además, cuanto más tiempo tarde en firmar la solicitud, menos posibilidades tendrás de encontrar hoteles, vuelos, etc. a buen precio o incluso disponibilidad. ¡Qué poca empatía!
Quizás piense que si la reserva sube mucho de precio, cambiarás de opinión y decidirás no irte de vacaciones. Pues no, jefes del mundo, queremos vacaciones aunque tengamos que quedarnos en casa.
El caso es que todos los días le recuerdas a tu jefe que tiene pendiente la firma de tus vacaciones, en vuestra reunión de asuntos pendientes. Intentas presionarle, diciéndole que no es por ti, que es que tu familia quiere ir a la playa y que tienes que reservar hotel antes de que se acabe la disponibilidad.
No cuela. Casi siempre mantiene la intriga hasta 5 minutos antes de que se acabe el día previo a las vacaciones.
Confieso que más de una vez me he reservado mi viaje y me he ido de vacaciones, sin tener la hoja firmada.
No sé qué tiene que pensarse tanto. La respuesta es bien fácil: sí o no. Cuando te abstienes, entonces es silencio administrativo, jejeje.
Antes de irte de vacaciones …
A falta del formalismo de la autorización de las vacaciones, sabes que tu jefe te da permiso cuando todas sus frases empiezan así:
– antes de irte de vacaciones, encárgate de este asunto.
– no te vayas sin hacer ésto y lo otro.
De repente se acordará de 200 tareas súper urgentes que tienes que hacer antes de desaparecer de la oficina. La realidad es que todas esas tareas bien pueden esperar a tu regreso.
Algo parecido ocurre con compañeros y clientes. En cuanto les comunicas que vas a desaparecer de la oficina durante unas semanas, también empiezan a pedirte cosas que tienen que estar listas antes de irte de vacaciones.
A ver si RRHH les apunta a todos a un curso sobre la matriz Eisenhower y así aprenden que:
- urgente no es igual que importante
- tus «urgencias» no son las mías
La locura de los días previos a las vacaciones
Tu lista de tareas va creciendo como una bola de nieve. En vez de acabar las cosas, cada vez tienes más trabajo.
Es un no parar de currar e incluso echas horas extras para intentar terminarlo todo.
No sé si ya te has dado cuenta que los días previos a las vacaciones duran 325 horas. Son más largos un lunes o otro cualquier otro día normal a lo largo del año. El tiempo no pasa y el trabajo aumenta a la par que el agotamiento mental y físico.
¡Definitivamente necesitas irte de vacaciones!
Síndrome prevacacional
Parece que si te vas, quiebra la empresa. Ese estrés por intentar gestionar el pico de trabajo, hace que el 30% de los trabajadores sufra el síndrome prevacacional.
Además de la lista de tareas interminable, el estrés y el cansancio:
- ya no te concentras porque estás pensando más en tu destino de vacaciones y en tus planes de ocio
- la memoria empieza a fallarte porque estás a mil cosas y la multitarea nunca fue sinónimo de productividad
- cada vez que oyes “antes de irte de vacaciones …”, sientes correr fuego por tus venas.
La adrenalina y el cortisol se disparan. Hasta el punto que a muchas personas les da angustia, taquicardias, náuseas, dolor de cabeza y psoriasis.
Esto tiene otro efecto colateral. Cuando te vas de vacaciones y te relajas, los índices de ambas hormonas caen. Te dará lumbago, ciática, diarrea, infección de orina … te pasarás las vacaciones en cama o drogada/o con antiinflamatorios para aguantar el dolor.
¡Vaya mierda de vacaciones! ¿eh? … Tu jefe lo sabe y ,por eso, no te firma las vacaciones. Quiere ahorrarte ese sufrimiento.
El día D
En tu último día en la oficina ya pasas de todo y de todos. ¿Más tareas urgentes? Pues que las haga otra/o o que quiebre la empresa.
Tu única preocupación de ese día es no olvidarte de activar el «fuera de oficina» en el correo electrónico y poner el desvío del teléfono para que salten las llamadas a otra extensión.
Después de soltarle el marrón de lo que queda pendiente a la persona que te cubre en vacaciones o al jefe directamente sino tienes backup, lo único que haces es pasearte por la oficina, aprovechando cualquier conversación con los compañeros y clientes para informar a todos que te vas y ahí se quedan 😛
Muchas gracias a Amor GM por darme la idea del tema de este artículo.
Imágenes Anécdotas de Secretarias
24 julio, 2020 @ 14:23
Es una lástima que las vacaciones sean vista como un enemigo en la empresa, cuando es algo que todo el mundo tiene, no loas tiene uno en concreto por nacer privilegiado. ¿Tan estúpidos son que piensan que no se les volverá en contra en cuanto ellos se vayan? Sobre los jefes, mejor no hablar, son unos sinvergüenzas, por ser generoso con el vocabulario malsonante. Y bueno, a mí también me ha pasado que se creen que voy a dejar hecho el trabajo del mes siguiente… ¡¡Ilusos!! Besitos, bombón
24 julio, 2020 @ 23:58
Qué alivio saber que no soy la única a la que le piden que acabe el trabajo del mes siguiente (o del semestre ya puestos) antes de irme de vacaciones.
Es verdad, parece que te están haciendo un favor autorizándote las vacaciones. Me temo que muchos jefes aún no se han enterado que la esclavitud se abolió hace mucho tiempo. Los jefes «más modernos» deben pensar que es un beneficio social opcional que puede ofrecer (o no) la empresa.
¡Muchas besos, guapo!
24 julio, 2020 @ 14:33
Esto ocurre con todos y en todas las oficinas. Tuve un jefe que fue una buena persona y creo uno de los mejores Directores que he trabajado, pero todas las veces que tenía la voluntad de salir de vaciones, NUNCA podría salir. Los jefes tienen las mismas atitudes y muchas veces son egoístas.
25 julio, 2020 @ 00:22
Hola Claudia,
noooo, no me digas que esto también ocurre en Brasil. Nunca entenderé porqué les cuesta tanto a los jefes autorizarte las vacaciones. Si por ellos fuera nunca las tendríamos.
Supongo que le harías silencio administrativo a tu jefe para desaparecer de la oficina ¿no? jajaja Ser buen jefe y buena persona no es incompatible con ser egoísta… dependen tanto de nosotras, que cuando no estamos en la oficina, no saben qué hacer jajaja
Un abrazo
26 julio, 2020 @ 10:48
La verdad que yo por suerte no he vivido esas experiencias caóticas que nombras para la solicitud y aprobación de períodos vacacionales. De hecho suele ser habitual tenerlas aprobadas el mismo día que las he solicitado.
Y con el tema de las tareas pendientes, tampoco he vivido algo así, de hecho soy yo mismo el que intenta dejar todo lo pendiente acabado para no dejarle esa carga a mis compañeros, al igual que hacen ellos cuando se van.
27 julio, 2020 @ 10:34
¡Qué suerte que te firmen las vacaciones en el mismo día, Antonio! Los directivos dependen tanto de las secretarias (convocatorias de reuniones, reservas de viaje, preparación informes, etc.), que a veces las cuesta asimilar que estarán unos días haciéndoselo todo ellos u otra persona que no es de su confianza al 100%.
Yo también soy de las que se va de vacaciones con los «deberes hechos». Sin embargo, hay temas que dependen de terceras personas y no siempre puedes acabar antes de irte.
26 julio, 2020 @ 19:54
Hola Erika, Pues la verdad es que a mi no me pasa eso porque tengo que dejar puestas las vacaciones en el cuadrante en febrero. EN FEBRERO!!!!! tenemos unos planteamientos de vacaciones geniales con la resaca navideña, es un horror. Lo bueno es que en la empresa no son muy frikis y podemos cambiarlas que si no….
Pero de lo que nadie me libra es de la típica reunión con mi jefa, que hiperventila por si tiene que hacer algo sola en mis vacaciones, en la que tengo que detallarte que dejo, en que situacion, que puede pasar si…. y si llama…. y si llega un meteorito… y si, y si, y si…. casi se me quitan las ganas de irme. jejejej. pero las recupero rápido.
Un abrazo y felices vacaciones! 🙂
27 julio, 2020 @ 10:39
¿En FEBRERO??? Pero qué locura es esa!!! Menos mal que luego puedes cambiarlas por otra fecha.
Entiendo a la perfección lo que te ocurre con tu jefa. Es exactamente lo mismo que nos pasa a las secretarias con nuestros jefes … joé, parece que se paraliza la vida empresarial cuando te vas de vacaciones. Eso sin olvidar todo tipo de desgracias que pueden ocurrir en tu ausencia.
Otro abrazo para ti y disfruta mucho las vacaciones y el verano
28 julio, 2020 @ 14:41
Yo tengo mi estrategia bien estudiada, a principio de año cuando se le presenta a mi jefe la planificación de vacaciones, ahí aprovecho y le cuelo mi solicitud y aprobación, cómo a principios de año la gente todavía está con la resaca de los buenos deseos navideños y tal, el jefe firma como si me otorgara un regalo…hasta ahora no me ha fallado en todos estos años, espero que siga así para su bien, pues nunca encontrará una secretaria como yo?
28 julio, 2020 @ 17:47
Estoy impresionada con tu estrategia fríamente estudiada, Fabien. Pasar la solicitud a principios de año es una excelente idea porque parece que el verano está muy lejos en el tiempo ¡Bravo!
Jajaja cierto, más vale que te firme las vacaciones no vaya a ser que ocurra algo como que le compres un billete de avión a la otra punta del Planeta y se te olvide reservar el vuelo de regreso 😉
15 agosto, 2020 @ 12:49
Es de las mil cosas que no extraño para nada del ambiente de oficina promedio.
16 agosto, 2020 @ 13:10
Me alegro mucho de que no sufras este tipo de estrés previo a las vacaciones, Alexander. Saludos