6 Comentarios

  1. Jordi Ferrís
    15 septiembre, 2020 @ 08:20

    Superinteresante. Aluvión de datos. Y, además, has puesto en valor la figura del «cuñado», ese perfil social tan denostado últimamente.
    Excelente entrada.

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    • Erika Martin
      15 septiembre, 2020 @ 18:15

      Muchas gracias, Jordi.
      Así es, si el cuñao’ no hubiera puesto la pasta para que Seiberling hubiera emprendido, quizás no hubiera habido neumáticos Goodyear para que otros hubieran despegado en sus respectivos negocios. P.ej. Henry Ford y su fabricación en cadena de automóviles.
      Me dejé muchas cosas en el tintero para no saturar el artículo con más datos.

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  2. Oscar Bustamante
    15 septiembre, 2020 @ 10:11

    Muy interesante. Mucha gente implicada y sorprendente que Goodyear fuera pobre toda su vida con todo lo que hay con su nombre. Siempre volvemos a las mismas historias, como comentas. Como humanidad, avanzamos poco en según qué aspectos. Las gomas que rasgaban el folio se llamaban gomas por coger el nombre y aprovechar el tirón, porque en realidad eran lijas… Besitos

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    • Erika Martin
      15 septiembre, 2020 @ 18:26

      Hola Óscar,
      a mi también me sorprendió mucho la biografía de Goodyear. Pobre, moroso y odiado por sus vecinos a cuenta del tufo del azufre.
      La humanidad no ha avanzado nada. 3 siglos después sigue habiendo terraplanistas.
      Buenísimo lo de que las gomas azules en realidad son lijas y aprovecharon el tirón de las otras para hacerse un hueco en el mercado.
      Muchos besos

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  3. claudia
    15 septiembre, 2020 @ 14:22

    Hola Érika, me encantó su texto porque tengo una costumbre de escribir, utilizar el bolígrafo, lapiz, estuche y el borrador. En el comienzo de cada semana yo normalmente planeo todas mis actividades laborales y personales. Yo soy de una generación anticua y cuando era una muchacha de 20 años era muy caro cualquier tipo de material de papelería. Después de la abertura económica en mi país, Brazil, en 1990 esos materiales quedarón un poco más barato. Te agradezo por compartir una historia tan intersante de Goodyear. A propósito, yo no conocía la historia de Goodyear.

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    • Erika Martin
      15 septiembre, 2020 @ 18:46

      Hola Claudia,

      creo que somos de la misma generación. Esa que sigue planificando la agenda y las tareas a mano con lápiz, borrador y bolígrafo 😉

      En España ocurrió algo parecido a Brasil. Hasta los 90 todo el material de papelería era muy caro. Después llegaron las tiendas de los chinos, en las que venden este material por 1 euro. Yo me he comprado muchos lápices de colores, bolígrafos, rotuladores, cuadernos, etc. para quitarme el trauma de la infancia.

      La historia de Gooyear es muy interesente y además está relacionada también con varios capítulos de la historia de Brasil, que no expliqué en el artículo para no extenderme mucho. El descubrimiento del caucho en el Amazonas hizo que se fundaran ciudades como Manaos y Belém, que en la época eran mucho más prósperas que New York. Pero la fiebre del caucho afectó los indígenas (fueron esclavidazos y murieron miles de ellos) y a la deforestación. Hasta hubo una guerra, la Revolução Acreana, que seguro estudiaste en el cole.

      Mil gracias por leerme y dejar tu comentario. Un abrazo grande.

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