20 Comentarios

  1. Let
    19 septiembre, 2019 @ 16:40

    Jajajaja yo marco todos mis bolígrafos, lápices, plumones, etc. con mi nombre. Todos! Además soy adicta a artículos de oficina extraños y extravagantes, así que todos saben cuáles son mis cositas, no pueden robarlas jajaja
    La libreta nunca me la han robado jajaja pero suelo ir dejando pequeños blocs de notas con papel de reuso (que yo misma elaboro jeje) por todos los sitios donde acostumbran reunirse y pudieran hacer falta.

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    • Erika Martin
      19 septiembre, 2019 @ 19:33

      Hola Let,

      qué bueno eso de tener artículos extravagantes en la oficina. Es una de las mejores formas de evitar que te los roben. Yo durante un tiempo también marcaba mis cosas con mi nombre. Pero no funcionó porque la gente lo tachaba o despegaba las etiquetas que pegaba con mi nombre.

      Bravo!! eso de dejar blocs de notas reciclados también es una táctica genial y además cuidas el medio ambiente. Me apunto la idea.

      Un abrazo

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  2. JOSUE
    19 septiembre, 2019 @ 16:44

    Amiga, un tiempo sin vernos por aquí.

    Que te cuento, la oficina es como un campo de guerra, no puedes confiar en nadie, a la menor distracción hasta la computadora te desaparecen. Y lo que más «toman prestado» (roban) son los bolígrafos… A mí me funciona llevar los bolígrafos de los hoteles que visitó cuando salgo de viaje, así es más fácil localizarlos.
    De vez en cuando pregunto «no sabía que habías viajado o visitado tal ciudad“ . La respuesta es normalmente «no lo he hecho«. Entonces ahí es donde réplicas «entonces ese es mi bolígrafo «… Normalmente se les pone la cara roja de la vergüenza… Jajajaja

    También toman tu silla, bueno puedes poner una etiqueta o tu nombre en la parte de abajo, así quizá puedas encontrarla con mayor facilidad, normalmente siempre que regresa tiene una falla que no tenia.

    Creo que estos son las cosas que debería estar buscando Auditoría.
    Los grandes fraudes inician aquí… Jajaja… Con el robo de los bolígrafos, aquí hay mucha tela de donde cortar con la gente que toma lo que no es suyo… Debería ser una pregunta obligada de recursos inhumanos en las entrevistas «¿alguna vez has tomado un bolígrafo que no es tuyo y no lo has devuelto?«… Con detector de mentiras y todo…. Bueno, esa es mi propuesta…

    Excelente dia, te deseo lo mejor. Espero saber de ti pronto. Cómo van las clases de Samba?

    XOXO

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    • Erika Martin
      19 septiembre, 2019 @ 19:53

      Me encantaría ver la cara de tus compañeros confesando que nunca han estado en ninguno de los hoteles de publicidad de tus boli. Debe de ser en plan tierra trágame jajaja porque la pillada es gloriosa.

      Cuánta razón tienes con lo de las sillas. Si te la devuelven, entonces tendrá aspecto de haber estado en primera línea de fuego del campo de batalla. Estará sucia, rota y puede que incluso le falte el reposabrazos o la palanca para ajustar la altura.

      Pues sí, los auditores en vez de estar mareando con papeles y facturas que nadie sabe dónde están archivados, deberían centrarse más en este tipo de fraudes. Debemos reconocer que las empresas gastan mucho dinero en material de oficina porque los empleados se lo llevan a casa (sin querer, claro, jajaja). Luis, el reclutador, debería dejar de preguntar «¿dónde te ves dentro de 5 años?» y apuntarse a un curso de manejo de polígrafos para detectar mentiras en la pregunta «¿has tomado un boli de la empresa alguna vez?«.

      Qué risa tu comentario, Josue. Muy buen día para ti también. Ahí voy con la samba, ya queda menos para lucirme, jajaja.

      Un besote

      Responder

  3. Inés
    19 septiembre, 2019 @ 16:57

    Es que me siento TAAAAN identificada… Los bolis, la grapadora, los post-it… lo del cuaderno no me ha pasado pero lo de la silla sí XD

    Responder

    • Erika Martin
      19 septiembre, 2019 @ 19:28

      Hola Inés,

      puedo llegar a comprender que le roben a una el boli, la grapadora, los post-it … pero ¿la silla? lo de la silla es de ser muy mal compañera/o de trabajo. ¿Qué pretenden, que trabajes de pie? De verdad que no lo entiendo.

      Espero que no te la vuelvan a robar. Un abrazo

      Responder

  4. Óscar
    19 septiembre, 2019 @ 22:55

    El día menos pensado te roban el tuper… Yo tengo un truco para el boli… Tengo visible solo uno con cinta aislante a todo alrededor, con pinta de pordiosero. No me lo coge nadie. Llevo un año con él en la mesa, no te digo más… Besitos Erika!!

    Responder

    • Erika Martin
      19 septiembre, 2019 @ 23:17

      jajaja del drama de los que roban tuppers hablé aquí … Buena idea lo de la cinta aislante y que le dé un aspecto cutre al boli. Normal que no te haya desaparecido en todo este tiempo. Los que los mangan son unos sibaritas y solo cogen los pilot y los bolis nuevos y chulos.

      Muchos besos, Óscar

      Responder

      • Óscar
        19 septiembre, 2019 @ 23:22

        Cierto, la recuerdo, había un señor en mi anterior oficina que abría la nevera y elegía el menú del resto y me acordé de él al leerte… Besitos

        Responder

        • Erika Martin
          19 septiembre, 2019 @ 23:33

          Ese señor confundía la nevera de la oficina con los buffets del todo incluido de los hoteles en vacaciones. ¡Qué jeta!

          Responder

  5. Coach Maribel Aponte
    20 septiembre, 2019 @ 01:30

    Sencillamente… ¡me encantó! Genial relato de lo que es el día a día de una secretaria intentando hacer frente al robo de despiadado de sus bolígrafos.

    Responder

    • Erika Martin
      21 septiembre, 2019 @ 00:47

      ¡Gracias, Maribel! «Robo despiadado» es la descripción perfecta de la situación. Los compañeros te dejan el bote de los bolis vacío sin una pizca de empatía y sin remordimientos ni nada por el estilo.
      Un abrazo

      Responder

  6. Silvina
    20 septiembre, 2019 @ 16:07

    Más de una vez me ha sucedido de salir de mi oficina por un par de minutos (por ejemplo, para ir al baño), y al regresar mi silla ya no estaba. No sé si piensan que me he muerto y no voy a volver, o que no me voy a dar cuenta de que me tengo que quedar parada. También está el gordo que te devuelve la silla toda reventada.
    Al cuaderno nunca me lo han robado pero sí una vez llegué y alguien había tomado notas, con un bolígrafo de otro color y fuera de los renglones.
    Con respecto al buen uso de las salas de reuniones, harta de tener que hacer todo yo, una vez pegué un cartel «al retirarse por favor apagar TV, luces, aire acondicionado, devolver las sillas a su sitio, etc etc etc». No solo no hacían nada de eso, sino que incluso arrancaron el cartel.

    Responder

    • Erika Martin
      21 septiembre, 2019 @ 01:22

      Hola Silvina,

      cuánto más leo tu comentario, más me río. Visualizo perfectamente la imagen cuando regresas a tu sitio y tu silla ha «volado». Estoy segura de que tus compañeros ni se han planteado que tienes que trabajar de pie (o parada) porque te han quitado la silla … supongo que no es porque se piensan que te has muerto jajaja o que no vas a volver jajaja.

      ¿Y qué me dices del que tomó notas en tu cuaderno? Las escribió en otro color para saber que eran suyas y no tuyas pero ¿por qué no se arrancó la hoja y se la llevó? ¿por qué te la dejó a ti? ¿no pensó que sus anotaciones solo te eran útiles para utilizarlas como papel higiénico?

      Sobre tu cartel pasivo agresivo jaja en la sala de reuniones, me dejas sin palabras con eso de que arrancaran el cartel 😡 A veces no tengo claro si vamos a trabajar o si vamos a pasar el día haciendo el gamberro al patio de un colegio.

      Gracias por el comentario y por las risas.
      Un abrazo grande

      Responder

  7. Jordi Ferrís
    20 septiembre, 2019 @ 18:58

    Genial, como siempre.

    Responder

    • Erika Martin
      21 septiembre, 2019 @ 00:47

      Muchas gracias, Jordi, me alegro de que te haya gustado el artículo 🙂

      Responder

  8. rosario254
    21 septiembre, 2019 @ 00:05

    Yo tengo dos botes llenos de plumas (dividido entre los que son tan hermosos que no utilizo y los normales) siempre me piden plumas o post-it los que se acercan o pasan por mi escritorio o simplemente los toman. Destine un cajón de uno de mis archivero en los que tengo plumas,paquetes de folder, post-it, marcadores, tijeras, pegamentos, básicamente una pequeña papelería es mi escondite que surto cada mes tanto para mi como para mi jefe (Realizo el pedido a office depot los primeros días del mes).
    Siempre tengo plumas y post-it sueltos en una área de mi escritorio destinados para prestar y no ser devuelto que repongo cuando nadie observa para que nadie se entere de mi tesoro jeje.
    Excelente como siempre *-*

    Responder

    • Erika Martin
      21 septiembre, 2019 @ 01:12

      ¡Qué astuta eres, Rosario! Lo tienes todo fríamente estudiado para no quedarte sin tu material de oficina. Desde dejar parte por ahí encima para que la gente se lo lleve (sabiendo que no te lo va a devolver) hasta tu tesoro en el escondite secreto ¡Me encanta! Solo te falta poner un espejo en una esquina para tener controlado si alguien se acerca a tu mesa cuando abres tu cajón jajajaja
      Gracias por el comentario, me he reído mucho leyéndolo.
      Un abrazo

      Responder

  9. Claudia
    22 septiembre, 2019 @ 16:34

    Yo soy secretaria hasta muchos años y vivo en Brasil. Me gustó tu relato que es muy similiar con nuestra realid en Brasil.

    Responder

    • Erika Martin
      22 septiembre, 2019 @ 22:06

      ¡No me digas que en Brasil también pasan estas cosas, Claudia! Yo que pensaba que solo me pasaban a mi y resulta que es un fenómeno global jajaja
      Obrigada pelo seu comentário 🙂

      Responder

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