34 Comentarios

  1. Cindy Groulx
    23 enero, 2015 @ 19:33

    Yo estaría colgando ese chico por sus tirantes por la ventana. He tenido un par de experiencias similares con diferentes puestos de trabajo. Pero mis trabajos no fueron por mucho tiempo, porque vivía en la carretera en ese entonces
    gracias por compartir Erika

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  2. Erika Martin
    23 enero, 2015 @ 20:33

    me muero de la risa con tus expresiones, Cindy … el chico de los tirantes, el ladrillo en el bolso … tu eres de esas personas que me inspira para estar de buen humor.
    ¿Eran los tiempos de la combi van?
    Gracias a ti por estar pendiente de la publicación del post y venir a leerlo.
    Muchos besos, corazón

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  3. Cindy Groulx
    23 enero, 2015 @ 22:18

    Erika, Yo lo hice. {:o) gracias, y yo soy feliz si lo publicar algo he hace sonreír.

    Responder

  4. Jorge Iglesias
    23 enero, 2015 @ 22:19

    Magistral amiga, como siempre, me he divertido mucho con tu relato. Un beso grande y por supuesto comparto. Eres genial Erika

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  5. Erika Martin
    23 enero, 2015 @ 22:30

    Gracias, Jorge, tu sí que eres grande!!
    Un beso muy fuerte y buen fin de semana!!

    Responder

  6. Erika Martin
    23 enero, 2015 @ 22:30

    no lo dudes, Cindy, me haces sonreir y reir mucho.

    Responder

  7. Jordi Luna
    24 enero, 2015 @ 00:11

    Como de costumbre, divertido, ameno, con chispa, genial Erika. Eres la SuperSecretaria, pronto los de Marvel te hacen un cómic…Yo no soy de los que se pelea por comer, (noooo mucho menos un pelota) Pero he visto empujones que serían de targeta roja… alargamiento de extremidad superior por entre dos cuerpos adheridos a la mesa de los canapés, (lo que viene a ser meter el brazo por medio de los dos tragones de la empresa) …en ocasiones, veo caterings…son como fantasmas. Los ponen, y desaparecen en lo que dura un suspiro.

    Nos traes aire fresco para google+, como te digo siempre. Besos!!

    Responder

  8. Humoreo Luego Río
    24 enero, 2015 @ 00:33

    No entiendo como lo aguantas día tras día, debe ser agotador estar en tu puesto. Siempre pendiente de por donde y como, te puede salir el jefe. Que te puede pedir, o que ocurrencia de última hora, puede llegar a tener. He disfrutado mucho, leyendo la odisea del catering. Jajajajajajaja
    ¡¡¡Aguanta Erika tú puedes hacerlo!!!

    Responder

  9. Ana Suárez
    24 enero, 2015 @ 01:01

    Jeje, si es que qué le vamos a hacer, somos así los españoles. No he estado nunca en un "evento" de esos. He estado pero fuera, y como dices la gente es muy comedida, hacen cola, no se cuelan, cogen sólo una ración,…vamos muy soso y aburrido todo, la "única" compensación es que comes…Menos mal que eres avispá para torearles un poco…

    Responder

  10. Entre suspiros y un café
    24 enero, 2015 @ 09:46

    Yo he vivido los caterings de empresa, y es una fiesta asegurada. Ver como la gente no presta atención a la persona con la que está "hablando" porque de reojo está mirando la comida, como los hay comiendo sin respirar y a dos manos, los que de normal están a dieta y ahora aprovechan que es gratis para pegarse un festín…

    ¡En fin! Es digno de ver. Lo malo es luego recoger, que como bien dices, a la que te das cuenta te has quedado sola para recoger…

    ¡Un beso Erika! Que pases un muy feliz fin de semana.
    Patri.

    Responder

  11. Las Gemelas del Sur
    24 enero, 2015 @ 10:01

    ¡Por favor! esto por parte de todo unos ejecutivos " Los ojitos de esta que escribe han visto restos de tomate espachurrados en las sillas y paté untado en el mando del proyector." Lo que tu dices ¿dónde está el civismo? ¿ En su casa harán lo mismo?

    Sabes hacernos pasar un rato agradable de situaciones que si las vieramos con nuestros ojos no lo serían tanto.

    Besos.

    Responder

  12. Mirta Cristina
    24 enero, 2015 @ 11:02

    Que gracioso! Es un placer leerte!! Un abrazo, besos!!

    Responder

  13. Erika Martin
    24 enero, 2015 @ 11:47

    jajaja tu sí que tienes chispa, Jordi.
    Muy que no seas un pelota, no puedo con ellos y mejor aun que no mates por una brocheta. Como dices, eso parece más un partido de rugby que una comida. Brillante lo de los fantasmas jajaja
    Gracias, gracias, gracias
    Besos!!

    Responder

  14. Erika Martin
    24 enero, 2015 @ 11:50

    Ya estoy acostumbrada a estos subidones de adrenalina en la oficina, Juan Carlos, aunque alguna vez también me pregunto de dónde me saco la fortaleza para aguantarlo dia a dia.
    Yes, I can!! jajaja

    Responder

  15. Erika Martin
    24 enero, 2015 @ 11:52

    Hola Ana, por ahi fuera tienen modales ¿verdad? Esto ocurre en la oficina pero tambien en las bodas, por ejemplo.
    ¿Avispada? no sé, pero les meto cada corte que me quedo como nueva jeje

    Responder

  16. Erika Martin
    24 enero, 2015 @ 11:54

    Hola Patri,

    tu lo has descrito mejo que yo, así es, a dos manos y dos carrillos jajaja
    Lo de recoger ya es otra historia

    Muy buen fin de semana para ti tambien y muchos besos

    Responder

  17. Erika Martin
    24 enero, 2015 @ 11:57

    Te aseguro que en casa no hacen lo mismo ni con la comida ni con el resto de las cosas.
    Cuando vi las latas de refrescos dentro de las salidas del aire acondicionado casi se me saltan las lágrimas ¡Que gente!
    Besos, Gemelas y gracias por tu visita

    Responder

  18. Erika Martin
    24 enero, 2015 @ 11:58

    Gracias Mirta, es genial saber que lo has disfrutado.
    Un abrazo y muchos besos

    Responder

  19. Pedro Fabelo
    24 enero, 2015 @ 12:50

    -"Erika, el jamón serrano no era ibérico de pata negra. Busca otro proveedor".
    -¿Algo más?
    -Sí. El caviar no era Beluga 000, ya sabes, el de 300 € la lata de 50gr. Y el Moët Chandon no se sirvió a la temperatura adecuada. Me estás fallando, Erika. Mal, muy mal.
    -Lo siento. Mi amo, mi señor, mi dueño, mi todo. Me postro a vuestros pies y os pido humildemente que perdonéis a ésta, vuestra sierva.
    -Está bien. Pero que no vuelva a ocurrir. Tenías que haber visto la cara del Director General cuando dio un sorbo al Moët Chandon. Esa mueca no se me olvidará en la vida. Ha sido horrible.
    -Pobrecito.

    Hay qué ver, a estos los mandaba yo a comer a un chiringuito de playa para que se les quite la tontería. Saludos, Erika. Y ánimo.

    Responder

  20. Ana Suárez
    24 enero, 2015 @ 16:28

    Claro que eres avispada e inteligente si no no podrías dar esas contestaciones, deberías hacerte asesora de asistentes y cobrar.

    Lo de modales, sí, la verdad es que no consideran correcto avalanzarse por la comida, pero he visto alguna gente super arriba en la cadena de mando comiendo con la boca abierta, un profesor mío en Columbia también…

    Responder

  21. Erika Martin
    24 enero, 2015 @ 17:54

    Muy mal, muy mal yo creo que con estas cagadas estoy al borde del despido, Pedro.

    Precisamente a uno de estos sibaritas, le vi un día metiéndose comida en los bolsillos y, claro, no me pude contener, me acerqué y le pregunté "¿Qué haces? ¿te llevas el chorizo de plástico para cenar? Te vas a manchar el traje de Hermes comprado en Carrefour" Casi me fulmina con la mirada.

    Oye, te veo puesto en delicatessen, lo mismo en una de estas te pido consejo.

    Un abrazo fuerte, ya estoy esperando tu próximo post 🙂

    Responder

  22. Elia Brosed
    24 enero, 2015 @ 18:42

    Jjjaaa nooo de este tipo noo!! Nena necesitas ayuda!!! Es que hay gente muy sibarita jjjaa, te estoy imaginando la cara cuando te dicen lo de la miga y el jamón de bellota. No te preocupes, no creo que coman en otras reuniones mejor que en la de tu empresa!! Un beso guapis!!!

    Responder

  23. Pedro Fabelo
    24 enero, 2015 @ 19:10

    Jo, el traje de Hermes comprado en Carrefour, jajajaja…Brillante, Erika, brillante.
    Precisamente andaba preparando mi próximo post. Mañana lo tendrás calentito a primera hora de la mañana en el blog. Gracias por tus asiduas visitas a él. Está que no cabe en sí de gozo gracias a vosotros que lo alimentáis a base de visitas y comentarios. Vosotros sí que sois lectores "delicatessen".
    Nos leemos, Erika. Un fuerte abrazo para ti también.

    Responder

  24. Erika Martin
    24 enero, 2015 @ 20:41

    Oye, Elia, ¿que tal si te hago a ti los pedidos de catering? Seguro que les gustarían tus platos y yo dejaría de oir quejas 😉
    Un beso, guapa!!

    Responder

  25. Argonauta Dalianegra
    24 enero, 2015 @ 20:41

    Madre mía, chica, tenéis que hacer de todo, y por eso deberían pagaros el triple como mínimo. La verdad es que nunca se ve todo el trabajo que hay detrás de cada acontecimiento, y los quebraderos de cabeza que conllevan. Como siempre, me he reído un montón con tu divertidisima manera de tratar los temas, y sí, los hay que parece que sólo coman cuando creen que les sale gratis, jeje. Besines y comparto. Muy feliz sabadete!!

    Responder

  26. Erika Martin
    25 enero, 2015 @ 19:27

    Ya te digo, Argonauta. Sacarse de la manga un comida es un ejemplo pero luego la gente se piensa que las bandejas con el chorizo fueron colocadas ahí por arte de magia y no por las secretarias.
    Es cuando la comida es gratis, sabe mejor jajaja
    Muy buena semana, querida. Besazos!!

    Responder

  27. Julia C.
    25 enero, 2015 @ 23:27

    Cuánta razón tienes, Erika, la comida gratis siempre sabe mejor jajajajjaa. Nunca dejas de asombrarme con los muchos cometidos que tienes en tu trabajo y con la cantidad de temas que has de controlar. Tenían que concederte la jubilación a los 50.

    Un post super divertido, como siempre. Gracias guapísima!!

    Un super beso pre-lunes. Que tengas buena semana.

    Responder

  28. RAQUEL ORTIZ
    26 enero, 2015 @ 15:06

    Me he reído un montón con esta anécdota, muy divertida, nunca he participado en este tipo de batallas, pero bueno tampoco sería de las que quieren hincharse a comer, porque no es lo mío, detesto pasarme de comer, bastante mal lo paso ya con las navidades y los compromisos. Gracias por éste post tan original como real, un saludo.

    Responder

  29. Erika Martin
    26 enero, 2015 @ 20:39

    Oh! Sí! Jubilación a los 50! estaría fenomenal, sobre todo, porque ya paso de los 40 y eso significaría que en un pis pas podría retirarme 😉
    Mil gracia a ti, querida, me llena de alegría que vengas por aquí una semana más.
    Besazos y muy buena semana

    Responder

  30. Erika Martin
    26 enero, 2015 @ 20:42

    Muy bien Raquel, así me gusta, hay que comer con medida y elegancia 😉
    A mi me pasa lo mismo, no como más porque sea gratis la comida.
    Gracias a ti por tu tiempo.
    Saludos

    Responder

  31. Hilda Hurtado
    26 enero, 2015 @ 22:55

    Hola mi querida Erika, como siempre haciendo de las tuyas , ante tanto gorrón, jajajaja. Me pregunto como se ven los tomates empachurrados en las sillas, ha de ser un escenario devastador, jejeje. Siempre sucede así cuando hay que limpiar tanta inmundicia de todos estos altos ejecutivos, jajajaja. No he estado en una de esas batallas campales en la oficina, pero la única batalla a la que he asistido, fue cuando tenía quince años y asistí a la fiesta de quince años de una de mis amigas y la mamá de amiga no sirvió comida, como es acostumbrado en este tipo de eventos, solo podías apreciar la mesa en donde se encontraba el Bizcocho, rodeado de bocadillos y canapés, bien protegidos por un cordón de seguridad, llegada la medianoche, después de la presentación quitaron el cinturón y podrás imaginar a todos los chiquillos corriendo despavoridos hacia la mesa, para poder alcanzar alguno que otro bocadillo, creeme que se guardaban provisiones dentro de los trajes de gala y las chicas guardaban las suyas dentro de las carteras, todos reíamos al ver la desesperación de todos por un bocado de comida, jajajajaja. una experiencia muy cómica, porque era inusual, ademas la mamá de mi amiga era una de esas señoras encopetadas y estiradas, nos llamó la atención tanta tacañería. Un gran abrazo desde New York, que por cierto está pasando en estos momentos, por una tormenta invernal, besos con nieve.

    Responder

  32. Erika Martin
    27 enero, 2015 @ 18:47

    Hola preciosa, pues cuando acaban estas comidas las sala queda como si hubiera pasado una manada de elefantes … al final da igual que sea en la fiesta de lo 15, en un cumpleaños o en una boda, la gente mata como sucedió en fiesta que tuvo que ser impresionante ver cómo se guardaban la comida ¡que fuerte!

    Sí, sí, he visto en la tele que estáis con la peor tormenta de nieve desde hace muchos años. ¡¡Abrigate!! ¿Sabes qué significa eso? pues que en dos o tres días tendremos ese mal tiempo en España. Madrid está aprox a la misma altura que NY.

    Besazos marchando para la Gran Manzana

    Responder

  33. Patricia Duboy
    13 febrero, 2015 @ 18:07

    Divertido como siempre, que fácil leerte. Un saludo

    Responder

  34. Erika Martin
    13 febrero, 2015 @ 18:09

    Me alegra mucho saber que la lectura se hace amena y fácil, Patricia.
    Gracias por visitar el blog. Un abrazo muy fuerte!

    Responder

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