27 Comentarios

  1. jaqm11
    13 octubre, 2017 @ 18:11

    Como estas amiga? Que milagro… bueno lo digo por mi, que he andado con mil cosillas que ya te contaré en alguna oportunidad.

    Con respecto al tema del traslado al trabajo, en lo personal entro a las 6:30am, es decir, me vengo mucho más temprano que el resto de la gente, así no encuentro trafico – si ya vieron que no tengo vida personal.

    El único detalle que he tenido con esto es que después en la organización, si requieres tiempo para hacer alguna otra cosa – lo lógico sería que te dijeran que sí – me encuentro con que no les agrada la idea, es decir: desde cuándo el tiempo que pasas dentro de la oficina, o como le dicen acá «las horas nalga», se volvió un indicador de productividad.

    La flexibilidad en los horarios, sin duda, haría muy felices a los empleados, y el que diga que no se puede es por que no lo ha intentado, pero bueno seguro que los resultados que tiene su empresa son muy buenos.

    Espero te encuentres muy bien amiga, me encanta saber de ti y de tu maravilloso blog.

    Te envío un gran abrazo.

    Responder

    • Erika Martin
      13 octubre, 2017 @ 21:23

      Hola Josué,

      cuánto tiempo sin pasarte por el blog ¡qué alegría! Supongo que estás muy ocupado entre el trabajo y el participar en maratones (que te he visto en FB, jaja)

      Como diríamos en España, tu sales tan pronto de casa que ni siquiera están puestas las calles 😉 Así que es normal que a esas horas no haya tráfico. Por no haber no habrá ni gente por la calle ¿no?

      Pues, te diré que por este lado del charco, las «horas nalgas» o calentar la silla es el indicador de productividad más fiable para muchos empresarios. ¿Cómo que quieres tiempo para hacer algo fuera de la oficina? ¿Hay vida más allá de las 4 paredes de tu despacho o tu cubículo? Josué, qué peticiones más raras haces jajaja

      Un abrazo muy fuerte

      Responder

  2. Conxita
    13 octubre, 2017 @ 18:50

    Hola Erika interesante tema.

    Hace muchos años vivía fuera de mi ciudad y me tocaba entrar en horas puntas y, era un auténtico horror estar en embotellamientos de entrada y de salida. Nunca sabía a qué hora iba a llegar, con lo que adelantaba mi salida de casa y aún y así dependías de que no lloviera o hubiera un accidente. Un palo. Afortunadamente al contrario de lo que hace mucha gente, yo volví a la ciudad y siempre dije que ganaba en calidad de vida. Odiaba ese tiempo perdido en el coche, ahora voy caminando al trabajo y encima tengo bastante flexibilidad lo que me permite no ir tan agobiada por el reloj.

    Tengo conocidos que pierden diariamente de 2 a 3 horas en sus desplazamientos y han hecho del coche una parte más de su oficina, eso sí con el manos libres. Tampoco me parece la solución pero no siempre se puede elegir en qué lugar puedes trabajar.
    También conozco de algún caso que justo para evitar esos desplazamientos, la empresa está permitiendo que se trabaje un par de días desde casa y parece que funciona muy bien. Supongo que se trata de ir explorando diferentes opciones.
    Besos

    Responder

    • Erika Martin
      13 octubre, 2017 @ 21:55

      Hola Conxita,

      al investigar para escribir el post, he leído por ahí que el estrés que se sufre al volante para llegar al trabajo, es una de las causas por las que la gente llega agotada y de mal humor, generando discusiones tontas con otros compañeros y afectando al clima laboral. Ahí es nada.

      Me alegra (y me da envidia sana) que ahora puedas ir andando a trabajar y que además tengas flexibilidad horaria. Eso es calidad de vida.

      ¿Te refieres 2/3 horas por trayecto? Para mi eso no sería viable. Rechazaría ese empleo, incluso si fuera el mejor pagado del mundo. Bueno, si fuera lo segundo a lo mejor me pasaba una mudanza jaja

      Menos mal que hay empresas que piensan que calentar la silla es cosa del pasado y empiezan a implantar el teletrabajo.

      Muchos besos

      Responder

  3. Juanan G.C.
    13 octubre, 2017 @ 20:35

    Hola Erika!!

    Está genial eso de elegir empresas por su localización pero a veces la vida es irónica. Normalmente las empresas no son estables y están sujetas al mercado de los precios de alquiler de las oficinas. Es posible que trabajes cerca de casa una temporada y años más tardes tengas que atravesar media ciudad para ir a currar, toca adaptarse a todo.

    Yo desgraciadamente para mí no he trabajado nunca cerca de mi casa así que se lo que es invertir tiempo en traslados. He probado el transporte público y el coche privado y sin dudarlo me quedo con esta segunda opción. Siempre he tardado menos en mi coche, voy solo y a mi rollo, no tengo que esperar, no voy apretujado y escucho mi música, no la de los demás 🙂

    En mi trabajo actual es la mejor opción, unos 30 minutos de desplazamiento. Si tratase de ir desde casa al trabajo en transporte público tardaría 1 hora mínimo entre esperas, trasbordos y caminatas. Ir en bici no es una opción, hay que salir a la carretera.
    Y luego está lo de llegar sudado y no tener un sitio habilitado para asearte…

    La alternativa, la que tu indicas, la flexibilidad de las jornadas laborales y el teletrabajo.
    Ahorraríamos muchos cabreos y ayudaríamos a la conciliación.

    Un abrazo!!!

    Responder

    • Erika Martin
      13 octubre, 2017 @ 22:06

      ¡Cuánta razón tienes, Juanan! Es verdad, a veces las empresas se mudan a otras ubicaciones que te pueden pillar a freír espárragos. Puede ser por el precio del alquiler o también porque haya crecido tanto el número de empleados que ya no quepan todos en las antiguas oficinas.

      jajaja y además yendo en tu coche, te puedes poner la calefacción o el aire acondicionado a tu gusto. Que esa es otra historia del transporte público.

      Muy buena anotación lo de llegar sudado con la bici. He tenido compañeros que durante un tiempo iban en bici a trabajar y llegaban con los rodaletes de sudor y así se quedaban (apestando a los demás) todo el día.

      Estoy de acuerdo contigo, se evitarían muchos cabreos y se podría conciliar poniendo un horario flexible y permitiendo que se trabaje desde casa, que tampoco es necesario vernos las caras todos todos los días ¿no?

      ¡¡Un abrazo y muy buen finde!!

      Responder

  4. ramrock
    13 octubre, 2017 @ 20:38

    Sheldon y Sullivan

    Responder

    • Erika Martin
      13 octubre, 2017 @ 22:17

      Sí, los humanos estamos muy majaretas 😛

      Responder

  5. Pau Company
    14 octubre, 2017 @ 13:36

    Como siempre el stress, el tiempo, el gasto en transporte es igualmente proporcional a un sistema completamente injusto y al que le trae sin cuidado, la pieza más valiosa de la que dispone: El/La trabajadd@r.

    Aprovechan el caos actual, para apretar aún más las tuercas a las personas que permiten que est@s SUJET@S vivan un nivel de vida elevadísimo a costa de unos sueldos ridículos, mermados por gastos innecesarios, los cuales hacen mas ridiculo aun el «salario» que percibes. O nos espabilamos tod@s y plantamos cara a estos Sinverguenzas o nos espera un futuro poco halagüeño.

    #SiNosJuntamosPodemos 🙂

    Responder

    • Erika Martin
      15 octubre, 2017 @ 22:06

      Hola Pau,

      yo creo que no se aprovechan del caos, sino de que 95% de los trabajadores acepta abusos (sueldos bajos o que te paguen en B, jornadas interminables, malas condiciones de trabajo, trabajar sin contrato, etc). Si todos lo consentimos y nadie denuncia, pues así nos va. Unos aprovechándose y otros callados por miedo a perder el empleo.

      Lo más valioso es el trabajador, o sea, el talento como les gusta llamarnos ahora a los gurus de RRHH. Para otros seguimos siendo ganado.

      #SiNosJuntamosPodemos 😉

      Responder

      • Pau Company
        16 octubre, 2017 @ 18:50

        En efecto, pero ese 95% de trabajadores que aceptan esos sueldos misérrimos y esas malas condiciones de trabajo, LAS ACEPTAN, precisamente porque el caos generado por la situación actual LOS OBLIGA a hacerlo. Si en la actualidad la situación estuviera normalizada, quiero creer que podríamos permitirnos el Lujo ( yo lo he hecho ya ANTAÑO ) de decir NO, antes de firmar ese tipo de «CONTRATO». En relación a tu opinión sobre RRHH, y el ganado, estoy completamente de acuerdo contigo. Insisto #SinosJuntamosPodemos COMO única solución viable. Abrazote Erika 🙂

        Responder

  6. Paula Koval
    15 octubre, 2017 @ 04:05

    Greetings, Erika! I have had the fun of commuting to work in the Washington, DC metropolitan area for almost 30 years. The closer to retirement I was, the less fun was the commute!

    I learned quickly that a job located on a public transit route, like the Metro or a bus line, was preferable to a job that paid 10% better but was accessible only by auto – my auto. At one time I took a job with a company that caused me to drive against the flow of the morning and evening rush hours. That was not intolerable. I drove a large Oldsmobile with plush seating, a good stereo system, and I would cruise west on Interstate 66 while i enjoyed music on the radio.

    The worst mistake I ever made concerning location relative to a job came when I moved from a Maryland suburb of Washington that was a 45-minute trip by bus and Metro to Baltimore. Bad idea. I was up before the damn roosters to be on the train to Washington at 06:30. The ride went well because i almost always slept the entire way to Union Station.

    One morning I took my usual seat (we all has our usual seats) and after heckling the conductor (a daily ritual), I fell asleep. I mean, I fell asleep like a stone. I woke to find myself sitting in Penn Station in Baltimore! What a muckin’ fess I was in! All I could do was to sit quietly and hope that the conductor would not notice me because if I was caught I would need to buy another ticket! I got to work late only to find that the boss character had problems other than catching me coming in late.

    The best deal that I ever had was with a large organization that subsidized the fare for public transit. I never paid to ride to work.

    Telecommuting works as long as you and the organization agree on what constitutes a day’s work. I never liked a condensed work week. After 8 or 9 hours my desire to work drops off sharply. I mention this because someplace between modifications to the time or place of work, and the means by which we get there is the optimal solution for the commute, and there are as many solutions as there are workers to need them.

    Responder

  7. #Jerby @ratonbloguero
    15 octubre, 2017 @ 14:16

    Hola Erika,

    como te he comentado por privado, en unas semanas, abro una oficina imaginada en un blog de cuentos y cuento contigo. Tiene la ventaja de que, con cerrar los ojos, ya estás en ella; no tardas ni un segundo en llegar. Lo malo de la imaginación es que sabes cuando empieza, pero no cuando termina. Vaya una cosa por la otra. 🙂

    Besos

    Responder

    • Erika Martin
      15 octubre, 2017 @ 22:12

      Hola Jerby,

      cierto, con la imaginación no hay que desplazarse físicamente. Si bien, en ocasiones las musas (trabajadoras de la imaginación) brillan por su ausencia ¿Será que se quedan atrapadas en alguna lluvia de ideas o será que se quedan en blanco?

      Te deseo buen comienzo de semana.
      Besos

      Responder

  8. marigem
    17 octubre, 2017 @ 11:13

    ¡¡¡¡¡Hola!!!!
    Ayyyyy los desplazamientos, aquí no son tan largos porque las ciudades son pequeñas pero perdemos demasiado tiempo yendo de un lado a otro.
    Besos.

    Responder

    • Erika Martin
      18 octubre, 2017 @ 20:57

      ¡¡Hola, Hola!!

      qué alegría más grande verte por aquí, Marigem, con todo lo que tendrás pendiente con tu pausa bloguera «forzosa». Se te echó de menos.

      Eso es lo bueno de vivir en una ciudad pequeña y confieso que a veces lo envidio un poquito. Se ahorra uno mucho estrés y agobios.

      Cuídate mucho!
      Besos

      Responder

  9. Maryasexora
    17 octubre, 2017 @ 23:11

    Mira, pues resulta que estoy en la media, tardo unos 35 minutos en llegar al trabajo.
    Por cierto, les voy a pasar este post a los de Recursos Humanos para ver si toman nota y me toca plaza de aparcamiento porque soy la vive más lejos. Aunque ya te adelanto que la cosa va a estar complicada porque no tenemos ni parking ???. Esto no es tan gracioso cuando te prohíben aparcar por la contaminación, pero bueno…
    Besicos

    Responder

    • Erika Martin
      18 octubre, 2017 @ 21:03

      olé, Mary, qué bien que solo tardes 35 minutos. Eso es casi un lujo en Madrid.

      Pues sí, pásales el post a los de RRHH a ver si captan la indirecta de pagarte una plaza de garaje en algún edificio cercano a tu trabajo 😉

      Buen apunte el de no poder aparcar y/o circular los días que salta la alarma por contaminación. Ahí se complica todavía más lo de llegar al trabajo.

      Muchos besos!!

      Responder

  10. Óscar
    19 octubre, 2017 @ 09:00

    Pedazo de análisis te has marcado, bonita! Yo tardaba 45 minutos, por lo menos, en llegar a trabajar desde otro pueblo. La ventaja es que me daban ayuda para el abono anual. Y sí, puedes aprovechar el tiempo en el tren, de hecho en el me he sacado yo unas oposiciones y he escrito un par de libros. Besitos

    Responder

    • Erika Martin
      20 octubre, 2017 @ 16:06

      jajaja, claro, es que yo investigo para mis posts.

      ¡Qué afortunado! Te pagaban el abono mensual, eso es una pasta ¿eh?. Que digo que tardabas 45 minutos, salvo los días que se oía por megafonía aquello de «por acumulación de trenes a la entrada de Atocha …»

      Sí que aprovechas bien el tiempo en el tren ¡qué crack, Óscar!

      Muchos besos

      Responder

  11. Chelo
    19 octubre, 2017 @ 19:46

    ¡Hola Erika! Qué post tan trabajado…Me han suscitado curiosidad los porcentajes que, ni de lejos, era capaz de imaginar.
    La verdad es que prever 30 minutos para los infortunios que puedan saliros en Madrid me parece hasta poco, porque las veces que he ido me ha parecido complicado el desplazamiento.
    Yo no vivo en la misma ciudad en la que trabajo, pero tan solo me cuesta unos 20 o 25 minutos llegar en coche. Igual algún día tengo la posibilidad de trasladarme a mi ciudad pero debería igualmente coger coche porque yo vivo en la zona de playa y entonces estaríamos hablando de unos 5 minutos.
    Me ha encantado el post porque este tema, el del tiempo, es para mí una constante disyuntiva la siguiente: ¿qué debe primar la proximidad al centro de trabajo o el bienestar en el mismo?
    Ya me dirás qué opinas.
    Un beso enorme.

    Responder

    • Erika Martin
      20 octubre, 2017 @ 16:18

      Hola Chelo,

      lo de los porcentajes es muy curioso ¿verdad? A mí lo que me llamó la atención es que para algunos sea peor que ir al dentista, hacer una mudanza o incluso el propio trabajo.

      20-25 minutos, eres una afortunada … por el poco tiempo que necesitas en comparación con los de Madrid y alrededores, pero sobre todo por vivir al lado de la playa 😉

      Haces una gran pregunta y, la verdad es que es complicada de responder. Cuando he buscado trabajo lo primero que he estudiado, antes de enviar el cv, es el tiempo que iba a tardar en llegar a la oficina. El bienestar en el trabajo es fundamental. Sin embargo, poco importa que tu trabajo esté cerca de casa, si es como ir al infierno. La calidad de vida que ganas por un lado, la pierdes por el estrés del otro.

      Un besazo!

      Responder

  12. Óscar
    19 julio, 2018 @ 07:47

    Siempre he tenido más de una hora de ida y otra de vuelta para ir a trabajar. En ese tiempo, me dio para sacarme la oposición. Después, he tenido unos 45 minutos que me han servido para escribir los libros. Al menos, empleo el tiempo en algo útil… Besitos

    Responder

  13. Óscar
    19 julio, 2018 @ 07:49

    Ya decía yo que me sonaba la entrada… Ya la leí y la comenté hace un año, je je je je

    Responder

    • Erika Martin
      19 julio, 2018 @ 21:46

      jajaja te despistaste con el comentario, Óscar …
      Pues del año pasado a este, te cuento que he conocido a gente de fuera de Madrid, que se ha venido a vivir aquí, y que todos alucinan cuando montan en metro y nos ven a todos leyendo o estudiando como si estuviéramos en la biblioteca 🙂

      Responder

  14. 0xkar
    18 diciembre, 2019 @ 21:06

    Yo siempre he tardado 15 minutos andando en ir a trabajar…y un lujo desde luego. Si no es porque en el primer trabajo cobrara ni 800 euros ni habia opciones de progresar, y en el segundo trabajo parecido…aunque aguanté 7 años así.
    En el ultimo curro tardaba unos 35 minutos con atascos, y la vuelta era peor aún, pero si iba en transporte publico tardaba 1h, además que normalmente cuando salía hacia planes en otro lugar y me venía bien el coche.
    En el que he entrado ahora tardo 1h en transporte público, y en coche ni hablar porque es en el centro de Madrid, por lo que estoy buscando otro trabajo más cerca.
    Para mí, lo idóneo sería un máximo de 40 minutos en transporte público, unos 25 en coche, 30 andando, 20 en bici.
    Mucho me tiene que gustar el curro para aguantar más de ese tiempo en ir, y en las oficinas los trabajos no suelen ser muy dinámicos y divertidos (por lo menos donde yo he estado)

    Responder

    • Erika Martin
      19 diciembre, 2019 @ 09:28

      Hola Oxkar,

      eso de ir andando a trabajar y tardar solo 15 minutos es todo un lujazo, sobre todo, en una ciudad grande. Yo lo llamo calidad de vida. A veces compensa ganar menos y desplazarse así, porque al salir no pierdes tiempo (de tu vida) haciendo transbordos en el metro/bus/cercanías o en los atascos de tráfico. Además cuanto más lejos trabajes, más dinero se te va en los desplazamientos.
      Para mí también lo ideal es es tardar máximo 40 – 45 minutos en transporte público.

      Gracias por comentar

      Responder

No seas tímid@, deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando, estás dando tu consentimiento para la aceptación de las cookies y la aceptación de mi política de cookies. Puedes pinchar en el enlace para ampliar información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: