41 Comentarios

  1. María Rivero
    27 octubre, 2017 @ 17:22

    ¡Hola Erika! Me encantan las razones de los RRHH: te equivocaste al elegir, ¡culpa tuya, pringao! Lo curioso es que las razones de los trabajadores son más o menos las mismas, con independencia del trabajo que se desarrolle (horarios, escasa valoración y sueldo siempre en primer lugar y, por supuesto, el tema de las horas extraordinarias, que da para un post larguito porque mira que hay formas de aprovecharse del trabajador, vamos que uno se queda 5 minutitos un día, el jefe se acostumbra, y luego le sienta mal el día que te vas a tu hora…

    Cosas que me hacían mucha gracia de mis últimos trabajos eran el tema de la ropa, no había uniforme, pero sí un protocolo bastante estricto, eso sí, había que apañarse un armario coqueto (y de marca) sin ningún tipo de complemento en el salario, y por supuesto, tener una buena imagen, ¿de dónde sale para maquillaje y peinado? Pues del mismo salario con el que hay que vivir.

    Y sí, aunque yo no me quejo de mi trabajo, comparto la mayoría de quejas de los trabajadores (por supuesto, el tema del desplazamiento, no jeje). Pero si hay algo que me repatea es que las mismas empresas que me regatean hasta el último céntimo, luego en época de vacaciones son las primeras que se sorprenden por los pocos días que tengo al año de descanso o de que mis destinos sean modestos. En fin, es lo que nos toca a los curritos, incluso a los «independizados».

    Un beso y feliz fin de semana.

    Responder

    • Erika Martin
      27 octubre, 2017 @ 22:40

      Hola María,

      las razones de RRHH son geniales. En vez de mirarse al ombligo y hacer auto-crítica, echan la culpa al trabajador.

      Lo de las horas extras y las jornadas interminables dan para escribir un libro directamente jajaja. La idea del código de vestimenta me la apunto para un post 😉

      El tema sueldo en tu caso equivaldría a las tarifas que cobras por tus servicios. Supongo que algunos intentarán que trabajes gratis o que se mosquearán cuando les incrementes el precio de algún servicio. Así cómo te vas a ir a un sitio exótico de vacaciones. Tampoco te te faltará el que te pida algo super urgente un viernes por la tarde que no pueda esperar al lunes o los que te incordien en plenas mini-vacaciones.

      Parece que siempre hay algo que no termina de hacernos 100% felices en nuestros trabajos ni a curritos ni a los «independizados»

      Muchos besos y disfruta el fin de semana

      Responder

    • ComunicarEsLoMio
      11 julio, 2019 @ 11:49

      Hola,
      Un tema muy interesante y una estupenda recopilación de variables Anécdotas de Secretarias Pienso (por experiencia propia porque lo he vivido) que es responsabilidad de cada uno hacer todo lo posible por estar lo mejor posible en el trabajo y que si después de hacerlo no estás a gusto, mejor te buscas otro trabajo. ‘Echar la culpa’ a los demás o a circunstancias externas de nuestro malestar profesional no sirve absolutamente de nada. Con tu permiso, dejo este post que escribí por si inspira a alguien. Saludos Erika.

      Ser o no ser: reinventarse o morir

      Responder

  2. farmaceuticaenapuros
    27 octubre, 2017 @ 17:56

    Muy buena entrada. Cuanta razón ?

    Responder

    • Erika Martin
      27 octubre, 2017 @ 22:43

      ¡Hola Farmacéutica!

      seguro que tu odias esas recetas escritas a mano en plan jeroglífico ¿no? Vaya tela con la letra de los médicos jajaa

      ¡Buen finde!

      Responder

  3. Conxita
    27 octubre, 2017 @ 19:12

    Erika mientras te leía me repetía así tipo mantra «tienes que jugar a la primitiva», «al euromillón», «a lo que sea» y que te toque jajaja
    Bromas al margen y habiendo reconocido muchas de las cosas que dices en tu post, yo me quedo con intentar no amargarme lo más mínimo porque hay personal que se pasa todo el día de morros y cabreado y me pregunto de qué le sirve, para amargarse más, pues mejor intentar ser y estar lo más feliz posible, situando cada cosa en su lugar.
    Besos guapa

    Responder

    • Erika Martin
      27 octubre, 2017 @ 22:57

      Hola Conxita,

      odies o no el trabajo, de vez en cuando hay que jugar a la primitiva o la que sea, porque imagínate si la ganas.

      Haces bien en no amargarte por culpa de los demás. Las malas caras, los enfados, etc tienen el peligro de volverse contagiosos y generar muy malos rollos en el trabajo.

      Besos

      Responder

  4. chus
    27 octubre, 2017 @ 21:39

    Resumiendo, trabajar es una mierda. Y la culpa la tenéis vosotras, las mujeres, por aquello de Eva y la manzana 😉

    Responder

    • Erika Martin
      27 octubre, 2017 @ 22:59

      jajajaaj … qué rencoroso eres, Chus, lo Eva y la manzana fue hace miles de años 😉

      Responder

      • chus
        27 octubre, 2017 @ 23:04

        Y? 🙂

        Responder

        • Erika Martin
          28 octubre, 2017 @ 11:36

          Que habrá que jugar a la lotería para librarse de trabajar. Lo de Eva hay que irlo superando, que ya ha llovido mucho desde entonces 🙂

          Responder

  5. jaqm11
    28 octubre, 2017 @ 00:30

    Así es el sistema y aquí la mayoría somos parte de él, así que a seguir viviendo en la Matrix…. Saludos amiga. XOXO

    Responder

    • Erika Martin
      28 octubre, 2017 @ 11:38

      Yo diría que el 99% de la gente formamos parte de la Matrix, muy pocos se salvan de no tener que trabajar.
      Un abrazo, Josué, buen finde

      Responder

  6. marigem
    28 octubre, 2017 @ 10:54

    ¡¡¡¡¡Hola!!!!! Yo creo que lo de equivocarle al elegir los estudios es lo que más me preocupa, de hecho hace un par de años hablé seriamente con mi hija y ha decidido cambiar aunque significase volver a empezar, es que me la imaginaba trabajando en el campo que estudiaba y veía a una persona triste, y hay que elegir lo que nos gusta, luego podemos o no encontrar trabajo pero si ya empezamos eligiendo lo que no nos gusta mal vamos.
    Besos y feliz finde.

    Responder

    • Erika Martin
      28 octubre, 2017 @ 11:43

      Hola Marigem,
      eso siempre lo he pensado. Te toca elegir opciones ya en el Bachillerato cuando todavía no sabes lo que quieres en la vida y sin tener ni idea de cómo es incorporarte al mundo laboral. Es normal que lo que uno piense que es su vocación con 15 años, luego vaya cambiando de idea a medida que te haces mayor y ves el panorama.
      Hiciste bien en hablar con tu hija … espero que no la presionaras para ser abogado (es broma, lo digo porque mencioné esto en el post; doy por hecho que la asesoraste bien)
      Besos y disfruta mucho el finde!

      Responder

      • marigem
        11 noviembre, 2017 @ 12:41

        Jajajaja, al contrario, le aconsejé que dejase una carrera de las que tienen futuro y tirase por el mundo artístico, aunque eso significase preparar pruebas de acceso y cambiar un poco de vida, pero de momento va bien y además los estudios que dejó, en último caso lo puede terminar a distancia en el futuro, es algo que no descarta, pero no como primera opción. Solo espero que ambos sean felices.¡¡¡Feliz finde!!!!

        Responder

        • Erika Martin
          12 noviembre, 2017 @ 00:03

          y la aconsejaste muy bien, Marigem, que he visto los vídeos que has subido de sus actuaciones y se le da muy bien. Será más sacrificado (por decirlo de alguna forma) pero seguro que ya no transmite la tristeza que decías en el comentario anterior.

          Lo importante es que lo disfruten y sean felices. Y sino, uno siempre puede iniciar/retomar estudios en otra disciplina y/o reinvientarse.

          ¡¡Feliz finde!!

          Responder

  7. trovador
    28 octubre, 2017 @ 11:23

    Menudo decalogo¡¡¡o milcalogo¡¡¡ muy bueno

    Responder

    • Erika Martin
      28 octubre, 2017 @ 11:46

      jajaaj, gracias Trovador. Me ha salido un post muy largo (como siempre jajaja) Aún así tengo la sensación de que me faltó algún motivo más por incluir.
      Un abrazo

      Responder

  8. #Jerby @ratonbloguero
    29 octubre, 2017 @ 07:42

    Hola Erika

    Lo malo es que cuando te haces freelance sigue pasando lo mismo; solo que el jefe eres tú también.

    Besos

    Responder

    • Erika Martin
      29 octubre, 2017 @ 23:00

      No me digas, #Jerby. Siempre pensé que los freelance estaban felices trabajando en lo que les gusta y a su ritmo.
      Quizás sea peor todavía, jaja

      Besos

      Responder

  9. Chelo
    29 octubre, 2017 @ 16:38

    Interesante post, como siempre Erika. En esta ocasión coincido contigo en algunas de las causas que hacen, desde el punto de vista del trabajador, que se odie el trabajo. Parecen triviales algunas como los restos pegados en el microondas o el olor de algunos por no cambiarse de ropa.
    Yo, que conste, que no odio para nada mi trabajo. Me encanta, y no coincide para nada con la carrera que estudié, pero supongo que es porque estoy a gusto, y en esto tiene mucho que ver el buen ambiente que todos nos esforzamos por crear.
    ¡Muchos besos y feliz tarde!

    Responder

    • Erika Martin
      29 octubre, 2017 @ 23:10

      Hola Chelo,

      ríete tu de los restos pegados en el microondas, esa es una de las cosas que mas malos rollos crean en la cocina de empleados. Algunas de estas trivialidades son temas de convivencia básica, pero cuando te pasan …

      Me alegra que tú estés a gusto en tu trabajo y que todos os esforcéis en que haya buen ambiente. Pienso que esa es una de las claves fundamentales para ser feliz en la oficina. Por otro lado ¿cuántos hemos estudiado una cosa y hemos terminado trabajado de otra? me temo que una gran mayoría.

      ¡Muchos besos y buen comienzo de semana!

      Responder

  10. Julia C.
    29 octubre, 2017 @ 19:07

    ¡Qué barbaridad de razones para odiar el trabajo, madre mía! Muchas nunca se me hubieran pasado por la imaginación, la verdad. Yo siempre sigo que si le llaman trabajo y no hobbie, será por algo 😛
    Muy interesante, Erika. Siempre es bueno ampliar el repertorio de razones para quejarse jajajaa.

    ¡Un beso grande!

    Responder

    • Erika Martin
      29 octubre, 2017 @ 23:15

      jajaja ¿has visto, Julia? cómo es la gente, por quejarse que no quede 😉

      Nunca me lo había planteado, pero tienes razón, si fuera divertido y disfrutarás como un enano, se llamaría hobby y no trabajo.

      ¡Un besote y que tengas muy buena semana!

      Responder

  11. Álvaro (Memorias de una cinta VHS)
    31 octubre, 2017 @ 17:40

    La lista es mucho mayor de lo que pensaba. Lo del sueldo y la lejanía de casa diría que son la respuestas principales desde el punto de vista del trabajador.

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2017 @ 10:39

      Parece que la gente se queja por todo, cualquier cosita de nada les lleva a odiar el trabajo, Álvaro.
      Muy de acuerdo contigo, y añado el clima laboral porque como te toque un compañero amargado o un chivato ¡puff!
      Un abrazo

      Responder

  12. Maryasexora
    31 octubre, 2017 @ 20:42

    No me puedes hacer esto… ¿De verdad quieres que enumere las razones por las que odio mi trabajo? Pues no puedo porque he perdido la cuenta.
    ¿Sabes? Podias hace un concurso para ver quién se siente más identificado con este post, aunque creo que me lo llevaría de calle, jajaja.
    Besicos

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2017 @ 10:41

      ¿En serio? ¿Tantos motivos tienes para odiar el trabajo que ya has perdido la cuenta, Mary? jaja
      No se me había ocurrido lo del concurso y aunque tu te llevaras el premio al final, me temo que tendrías mucha competencia con otros participantes 😉
      Muchos besos

      Responder

  13. Holden
    31 octubre, 2017 @ 22:01

    A mí aún no me ha dado tiempo a odiar mi -¡por fin!- nuevo trabajo, aunque sí que pienso que es normal lo de la fuga de empleados. A ver, hoy en día las empresas esperan de nosotros que estemos continuamente formándonos y reciclandonos, es normal que si ese aprendizaje lo hacemos para crecer busquemos ese crecimiento dentro o fuera de la empresa. Como ha sido mi caso, sin ir más lejos 🙂

    Responder

    • Erika Martin
      1 noviembre, 2017 @ 10:57

      Hola Holden,
      me alegro de que tu nueva etapa laboral (y personal) esté siendo casi como un sueño y que aún no te haya dado tiempo a odiar nada.
      Los zorros sois muy astutos, por eso, es entendible que os fuguéis y busquéis la mejor guarida 😉
      Un abrazo!

      Responder

  14. Mirta
    6 noviembre, 2017 @ 22:36

    Holaaa Erika❗️Cuantas realidades contadas con gracia 😉 ademas de los trepadores, el jefe, y los cabeza de tuerca que joden sin querer, el peor invento es el habitáculo sin techo y sin puertas es un horror por mas que le pongas la plantita, el osito y las fotos, estas encerrado☹️ Los que menos se quejan son los que tienen ventanas y puertas aun si los comparten con otros dos o tres personas❗️
    Que tengas una semana hermosa‼️ Un abrazo grandote, muchos besos

    Responder

    • Erika Martin
      6 noviembre, 2017 @ 22:57

      Hola Mirta!!

      he visualizado perfectamente la plantita, el osito y las fotos jajaaj que uno quiere dar un toque más acogedor al habitáculo pero no ha forma, oye, la sensación de estar encerrado persiste 🙁

      Los que se sientan al lado de la ventana y los que tienen ventana + puerta ven la vida de otro color. Por eso, será que no se quejan tanto.

      Muy buena semana para ti también.
      Un abrazo muy grande y muchos besos

      Responder

  15. Janet
    20 enero, 2018 @ 05:33

    jajajajaja totalmente cierto todo lo que mencionas. la mayoría de los motivos que he tenido en mi experiencia los mencionaste jaja me encanto erika 🙂

    Responder

    • Erika Martin
      20 enero, 2018 @ 11:18

      vaya, Janet, pues sí que odiabas tu trabajo a muerte
      Gracias por tus risas. Abrazos

      Responder

  16. Óscar
    17 julio, 2018 @ 17:36

    Quitando la obviedad de que la gente se queja por cosas contrarias, tanto si le falta una cosa como si se la dan, hay muchas que claman al cielo. Muy buena la bolsa de sándwiches. y yo diría más, que las mujeres tienen que trabajar el triple para demostrar que son igual de inteligentes y, en muchas ocasiones, más inteligentes que los hombres. Besitos

    Responder

    • Erika Martin
      17 julio, 2018 @ 18:39

      Así es, Óscar, a veces nos quejamos por todo, por el vicio de protestar y llevar la contraria al jefe o a RRHH.

      La bolsa de sándwiches imitando moho es verdaderamente práctica para oficinas donde siempre hay gorrones que dejan a otros sin comer.

      No se es más inteligente por ser hombre o mujer, pero sí es necesario que en la empresa haya igualdad real de oportunidades (meritocracia), de sueldos y tener el mismo nivel de exigencia para todos. Lo demás es discriminación 🙂

      Muchos besos

      Responder

  17. miluska
    14 noviembre, 2018 @ 00:54

    si pues razones hay muchas para odiar el trabajo asi que cada que no quiero ir me pongo a pensar en lo que no podre comprarme si falto y ahy me autoestimulo para ir que nos queda jajajaja

    Responder

    • Erika Martin
      15 noviembre, 2018 @ 18:28

      Hola miluska!

      me copio tu técnica de automotivación para ira trabajar jaaja es genial 😉
      gracias por compartirla

      Responder

  18. Raquel
    8 enero, 2019 @ 17:38

    No pensaba que hubieran tantos motivos, jejeje, aunque tengo que decir que sí me siento identificada con alguno de éstos, no es que llegues a odiar el trabajo, sino que se situa al otro lado de la balanza , al menos yo lo hago así, para que no llegue a ser la última gota de agua que desbordó el vaso.
    Siempre hay puntos positivos que pueden compensar y al final no todo es tan malo, pero si buscamos un empleo 100% perfecto, pues no lo conseguiremos. ¡Feliz tarde!

    Responder

    • Erika Martin
      8 enero, 2019 @ 20:09

      Hola Raquel,

      yo misma me sorprendí cuando escribí el post y me salieron tantos motivos jajaja Efectivamente, tienes razón en lo de que no hay un trabajo 100% perfecto (entendiendo funciones y tareas); añado que tampoco existen la empresa ni el trabajador perfecto. Lo mejor es tener claras las expectativas y ser realistas. En casos graves sí que puedes terminar odiando tu profesión, lo que deriva en dar un giro radical a tu carrera y reinventarte trabajando en otra cosa diferente.

      ¡Feliz tarde!

      Responder

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