17 Comentarios

  1. María José Cuenca
    21 julio, 2017 @ 17:10

    Desconocía la palabra workation, he aprendido algo nuevo hoy, en cuanto a las trabacaciones me has matado, lo que me faltaba por hoy jajajjaa.
    El mundo laboral está cambiando y con ello deberíamos cambiar nosotros desde los departamentos de RRHH las reglas, las vacaciones deberíamos adaptarlas a los nuevos tiempos, nunca quitando el derecho a vacaciones pero quizás organizándolo de otra forma más eficaz para algunos puestos o padres que en verano no tienen con quién dejar a sus hijos y no se pueden permitir 3 meses de vacaciones.
    Me encanta tu publicación.
    ¡Que pases unas buenas vacaciones!

    Responder

    • Erika Martin
      21 julio, 2017 @ 17:54

      Hola María José,
      nunca te acostarás sin saber una cosa más jeje

      Pienso lo mismo que tu, que RRHH debe ir marcando las pautas para adaptarnos a los nuevos tiempos, pero sin perder el derecho a descansar y desconectar por unos días. Que una cosa es que surja una emergencia puntual y te llame tu jefe, y otra es trabajar directamente. Eso no se puede consentir. Al fin y al cabo, en RRHH también trabajan personas con familia, aficiones y vida fuera de la oficina. Deberían ser los primeros interesados en que las trabacaciones no se popularicen 😉

      La verdad es que es un tema muy complejo que necesita un cambio de mentalidad por parte de todos (jefes, RRHH y empleados)

      Te recomiendo que escuches el audio del final del post. El presidente de la OIT explica muy bien lo de las trabacaciones y los riesgos que conllevan.

      ¡Muy felices vacaciones para ti también y disfrútalas a tope!

      Responder

  2. Trovador
    22 julio, 2017 @ 09:22

    jajajajaja Erika¡¡¡ esta vez te has superado a ti misma…tendrias que dar clases en el I.Epor lo menos¡¡¡

    Responder

    • Erika Martin
      22 julio, 2017 @ 10:44

      En el I.E y hasta en los Business Schools jajaja que como ya me has dado el título Cum Laude, puedo ir a dar clases a los sitios de gurus jajaja ¿te imaginas?
      Muchas gracias, Trovador, es que esta moda de las trabacaciones me enciende bastante
      Un abrazo!

      Responder

  3. Paula Koval
    22 julio, 2017 @ 20:21

    It was February 1985 and I had made reservations to stay for two weeks in Fort Lauderdale. I did this before I sent my leave request to my «boss.» He got the request and called me into his office. He looked at me over the top of his cheap, black, horn-rim glasses and said to me, «I have been in this business for twenty years and i have yet to take two weeks of vacation back-to-back.» Without drawing a breath I answered him, «You really need to try it some time.» That was it. I went to Florida for two weeks.

    As a side note, that man and I never got on very well.

    Responder

    • Erika Martin
      30 julio, 2017 @ 20:46

      Hi Paula,
      Good that your boss approved your request and that you enjoyed two weeks in Florida.
      I do the same: first I book my travel and send the holiday request. If your boos a normal person, he/she will let you go, because if not he/she wil have remorse of conscience hahaha
      Thank you a lot for sharing your memories.
      Hughs!

      Responder

  4. ramrock
    23 julio, 2017 @ 09:08

    Hellooooo, oye, mira tu por donde, sobre este tema, o tiene que ver bastante por el mismo, el otro día salió una sentencia judicial que dió la razón a un trabajador para que, fuera del horario laboral, no tenga obligación ni de abrir correos ni coger llamadas de la empresa y, si no tengo muy oxidados mis antiguos conocimientos de cuando trabajé en el despacho de un Procurador de los Tribunales, este tipo de sentencias crean «jurisprudencia».

    Creo recordar también que en Francia eso ya se reguló por ley y en el mismo sentido ¿me equivoco?

    Jejeje, yo recuerdo que allá por el pleistoceno, es decir, cuando aun no había móviles, ni e-mails ni, evidentemente, internet, a mi era imposible localizarme, tenía montada unas estrategias del tipo «no, Antonio no está, se ha ido a … y no se si volverá en todo el fin de semana», «no, se ha ido al Bernabeu a ver el partido y no se a que hora volverá», etc., etc., etc..

    Total, localización imposible 😆 😆 😆

    Pero además me pregunto ¿un individuo no es libre de no coger el teléfono o no encender el ordenador si no le da la gana hacerlo? Yo creo que es un derecho, yo enciendo el PC cuando me apetece hacerlo y si no quiero coger el teléfono, ya sea móvil o fijo, también estoy en mi derecho ¿no?

    Mira tu que no había caído yo en esto pero, efectivamente, todos estos «inventos» de «tesnoslogia punta» les ha venido de perilla a algunos.

    Responder

    • Erika Martin
      30 julio, 2017 @ 20:51

      Hola Ramrock,

      es verdad, cuando no existían los móviles era más fácil desaparecer y que tu jefe se tuviera que buscar la vida si se quedaba solo en la oficina y surgía algún tema.

      Efectivamente, ya hay alguna sentencia que va creando jurisprudencia. Además esta semana he leído que la UGT se va a poner manos a la obra para acabar con esta práctica (que ya están tardado, dicho sea de paso)

      La tecnología le ha venido genial a los jefes enfermos por adicción al trabajo y lo más grave es que otros lo ven como algo genial que estemos todos trabajando los 365 días del año

      Have a lovely Sunday evening, muy friend!

      Responder

  5. Maryasexora
    25 julio, 2017 @ 12:30

    Es la primera vez que escucho la palabreja: trabacaciones, y tengo que decir que era bastante feliz en mi desconocimiento. ¡¿Pero qué invento es este?! Yo soy del club: no sé hacer dos cosas a la vez, por eso cuando entro en modo vacaciones, entro en modo ameba. Mi cerebro solo es capaz de responder a órdenes sencillas: come, duerme, lee, bebe… Por no saber, ni me acuerdo de la contraseña del trabajo, no te digo más.
    Por suerte yo me libro de las trabacaciones, algún mensaje me llega de: se necesita reforzar… pero tal como llega al móvil lo borro. Pero entiendo que es una faena bastante gorda no poder desconectar nunca del trabajo, el que, por algún motivo u otro, uno tenga que estar pendiente de cuestiones laborales.
    Mi más sentido pésame y mi apoyo emocional. Dentro de unos días, alzaré una sidra a tu salud y en tu honor.
    P.d.: Como la «Cifu», más conocida como Cifuentes, lea este post, te cierra el blog…
    Besicos.

    Responder

    • Erika Martin
      30 julio, 2017 @ 20:57

      jajaja Mary, soy igual que tu con lo del cerebro en modo ameba y olvidar la contraseña
      Esto de las trabacaciones no es más que un invento para aprovechar que tienes móvil para pedirte que curres también desde la playa. Terrible ¿eh? Esperemos que alguien pare esta moda. Que oye, por algo puntual o una emergencia, vale. Si es para estar pringando todo el tiempo, va a ser que no.

      Seguro que la Cifuentes se va en otra época de vacaciones. No está mal pensado. En verano apenas hay trabajo y estás como una reina super tranquila en la oficina. En invierno te pillas vacaciones que es más barato para viajar a sitios exóticos y encima tus marrones le caen otros compañeros, jejej Es toda una táctica de matar 2 pájaros de un tiro.

      Espero que estés disfrutando mucho de tus vacaciones y de la sidra 😉
      Muchos besos

      Responder

  6. Jose Bautista Díaz
    31 julio, 2017 @ 10:50

    A mí el concepto me parece muy interesante, y su correcta aplicación es lo que diferencia a países avanzados (Francia, Suecia, Alemania, Holanda…) de otros todavía tercermundistas como España. El problema es que se hace mucha demagogia con este tema. Y en tu artículo, si me lo permites, la bordeas. En otras palabras… ¿Conoces a muchas personas dispuestas a renunciar a su Whatsapp mientras estén en el trabajo? Yo, a día de hoy, a ninguna. Pero todas las personas a las que conoces están dispuestas a exigir que no se les llame para nada en su tiempo libre.

    Yo terminé dejando un trabajo porque me negué en redondo a que mis jefes me llamaran en vacaciones, días libres o fines de semana. A cambio, dejaba mi móvil personal en casa. Dicho de otra forma, me permito exigir el cien por cien de mis vacaciones para mí, porque estoy al cien por cien en el trabajo. Mis jefes no aceptaban el trato…

    Responder

    • Erika Martin
      31 julio, 2017 @ 23:02

      Hola José,

      te diré que a mi el workation me resulta también muy interesante. Como bien apuntas, su aplicación no tiene nada que ver con lo que se hace en España. Se nota mucho que todos esos abanderados españoles de las trabacaciones (y de que no es necesario descansar y/o desconectar) nunca han trabajado en el extranjero. Si tuvieran esa experiencia laboral internacional dejarían de hacer demagogia y de decir tontadas.

      Es verdad, hay mucha gente que pierde el tiempo en el trabajo, mirando el whatsapp o metiéndose en las redes sociales. Quizás sus jefes deberían darles un toque porque es injusto para otros compañeros que sí que están currando. Por otro lado, no veo mal que te llame tu jefe en vacaciones, solo si ocurre una tragedia extraordinaria en la oficina (incendio u otras catástrofes pej). Aunque todo esto no es justificación para que luego digan «ah, como miras el whastapp en el trabajo, ahora vas a leer mis mensajes y trabajar en la playa» o para que te estén dando el coñazo y amargándote las vacaciones. Todo en su justa medida.

      Aplaudo tu decisión de no usar el móvil para fines privados en el trabajo a cambio de que te dejen en paz en tu tiempo de ocio. Te hago la ola con lo de que te negaras que te llamaran en tus vacaciones. La pena es que los jefes tercermundistas no lo aceptaran.

      A mi en una entrevista de trabajo me preguntaron que si tenía disponibilidad total y dije que no. Se quedaron en shock jajaja pero me contrataron. Eso sí, a la firma del contrato, insistí y les recordé que tengo vida fuera de la oficina. Firmamos. Salvo momentos puntuales y realmente importantes, nunca me molestaron fuera de horas de oficina y mucho menos en vacaciones.

      Gracias por tu comentario y por el tuit
      Un abrazo

      Responder

  7. Óscar
    22 agosto, 2017 @ 10:59

    Acabo de conocer una palabra que no me gusta nada, pero que en muchos lugares existe. Desgraciadamente, estamos acostumbrados a tragar con todo, creo que tenemos lo que nos merecemos. Ya sólo se sale a la calle cuando gana un equipo de fútbol. ¿Qué esperamos?

    Besitos, artista.

    PD. Tengo mecheros, por si te hacen falta. 🙂

    Responder

    • Erika Martin
      22 agosto, 2017 @ 18:51

      Hola Óscar,

      has dado en el clavo.
      La política del miedo de las empresas del «tu verás lo que haces, es lo que hay y si no te gusta, te despido» hace que la gente trague con todo y no proteste. Pero clama al cielo que ya no te puedas ir de vacaciones tranquilo, que no sea necesario tomar varias semanas o que haya gente que diga que es un derecho estúpido (eso fue un artículo de un lumbreras que compartí el otro día en Twitter).

      Carga los mecheros que yo ya he hecho acopio de neumáticos jajaja

      Muchos besos

      Responder

  8. Fran
    14 septiembre, 2017 @ 11:14

    Es verdad, los trabajos intelectuales no necesitan un mes de vacaciones para cargar las pilas. Necesitan tres, porque el agotamiento mental hace que tu cuerpo hubiera preferido pasarse 8 horas picando piedra en vez de sentado en una silla.

    Responder

    • Erika Martin
      18 septiembre, 2017 @ 11:59

      jajajaja Fran, tienes más razón que un santo. No quito ni una coma de tu comentario.
      Muchas veces preferiría estar apretando tornillos en una cadena de montaje en vez de organizando reuniones y eventos.
      Un abrazo!

      Responder

No seas tímid@, deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando, estás dando tu consentimiento para la aceptación de las cookies y la aceptación de mi política de cookies. Puedes pinchar en el enlace para ampliar información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: